Cae el número de incendios forestales en la Comunidad. En 2018, la Comunidad registró un total de 255, una cifra más baja que la cosechada el año anterior, cuando se produjeron 289. Además, los números también son buenos si se destaca que, del total del pasado ejercicio, 234 han sido conatos - fuegos de menos de una hectárea de extensión-.
“Más del 90 por ciento de los incendios originados en el monte tuvo una escasa entidad”, destacan desde el Gobierno autonómico, que explican este fenómeno por la “gran efectividad de los bomberos a la hora de apagarlos durante el primer ataque de las llamas”.
En este punto, las mismas fuentes apuntan también que el balance de incendios forestales, cuyos datos son recogidos en la memoria de Bomberos editada por la Agencia de Seguridad y Emergencias (ASEM), destaca que la superficie total afectada el pasado ejercicio fue de 258,74 hectáreas, un 85 % inferior a la media de los últimos cinco años.
Este documento subraya que en 2018 se produjeron dos picos en la distribución de incendios forestales: a finales de invierno y durante el periodo estival. En concreto, en febrero se contabilizaron 31 incendios, mientras que en los meses de julio y agosto se registraron máximos de 50 y 70 incidencias respectivamente. En consecuencia, entre los meses de julio, agosto y septiembre ardió el 69 % de la superficie total quemada.
Aunque junio y julio transcurrieron con temperaturas cercanas a sus valores normales, se produjeron varios episodios con temperaturas superiores a las habituales. El más destacado tuvo lugar durante los primeros siete días de agosto, época en la que se superaron en la Comunidad de Madrid los 40 grados. Todo el mes de agosto fue extremadamente cálido, al igual que septiembre.
En la Comunidad se clasifican como grandes incendios aquellos superiores a las 100 hectáreas, mientras que en el resto del Estado no se consideran como tal hasta que no afectan a más de 500 hectáreas. En el año 2018, ningún incendio forestal las superó. Los fuegos investigados el pasado año señalan como causas de estos incidentes las siguientes: rayos (7), accidental (33), negligencia (62), intencionado-provocado (112), reproducido (7) y desconocido (25). Destaca el hecho de que la intencionalidad es la primera causa de los incendios con un 46 % de los episodios registrados, seguido de las negligencias con un 25 %.
El Servicio de Incendios Forestales del Cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid se encarga de realizar el registro, seguimiento y autorización, en su caso, de los diferentes usos del fuego: quemas controladas, fuegos artificiales y usos de maquinaria susceptibles de generar chispas. El año pasado se tramitaron 592 autorizaciones de usos del fuego, con el estricto control expreso de la Dirección General de Emergencias.