www.madridiario.es

TAL DÍA COMO HOY

La princesa de Éboli.
La princesa de Éboli. (Foto: Twitter)

Antonio Pérez o cómo huir de la justicia

sábado 28 de julio de 2018, 09:00h
El 28 de julio de 1579, Antonio Pérez y la princesa de Éboli eran arrestados por delitos de tráfico de secretos, corrupción y coordinación del asesinato de Juan de Escobedo.

El romance entre Antonio Pérez, secretario del rey Felipe II, y Ana Mendoza de la Cerda, princesa de Éboli, es todavía uno de los misterios sin resolver de los amoríos en los que se ha visto involucrada la monarquía española.

Hay expertos que aseguran que sí fueron amantes y otros que no se atreven a afirmarlo, pero lo que sí es verdad es que ambos fueron detenidos como culpables del asesinato del secretario de Don Juan de Austria, Juan de Escobedo.

El 31 de marzo de 1578, Escobedo fue asesinado de una estocada por un grupo de asaltantes en la calle Almudena. ¿Las causas? Antonio Pérez sospechaba que el hermano del rey, Juan de Austria, y Escobedo se encontraban planeando una conspiración contra el monarca, por lo que decidió involucrar a Felipe II y obtener su permiso para deshacerse de Escobedo, principal instigador de la confabulación.

Un año después, tras la muerte de Juan de Austria, Felipe II descubrió la red de mentiras que Antonio Pérez había tejido para aprovecharse de la tensión entre el regidor y su hermano. Tras esta traición, el 28 de julio de 1579 Pérez fue arrestado a la salida de su despacho y la princesa de Éboli fue puesta bajo custodia en la Torre de Pinto como cómplice del asesinato de Escobedo.

Mientras que Ana Mendoza fue recluida, prácticamente de por vida, primero en el Castillo de Santorcaz y después en el Palacio de Pastrana, Pérez huyó a Aragón acogiéndose a sus raíces para obtener la protección del Justicia, Juan de Lanuza. Se le acusó de los cargos de tráfico de secretos, corrupción y, años después, confesó el crimen contra Escobedo.

En 1590 halló en Zaragoza numerosos apoyos que le protegieron de su condena en Madrid, aunque no pudo escapar de la Inquisición y, en un tira y afloja entre la justicia aragonesa y Felipe II, Antonio Pérez se mudó de prisión en prisión hasta que finalmente huyó a Bearn, y después a Inglaterra.

Fallecía en 1611 en París, ya perdonado por la Corona, a pesar de motivar el ataque inglés a Cádiz en 1596 y difundir la Leyenda Negra contra Felipe II.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

Noticias relacionadas



Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de Madridiario

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.