De jueves a domingos 50 espectadores avezados podrán disfrutar –o no…- en cada sesión de una aventura vampírica por los distintos recovecos de este espacio. No se trata de un espectáculo a uso, sino que el público debe participar forzosamente en el desarrollo de la acción. La ambienta de algunas secciones de La Caja del Terror está inspirada en el universo de Lovecraft. Durante sesenta minutos cada persona deberá enfrentarse a los vampiros entre las tinieblas. La luz escasea en toda la sala y los sobresaltos no faltan en el recorrido.
En la primera planta comienza la inmersión en el ambiente de suspense. Después de veinte minutos, la bajada a la cripta podrá desembocar ya en escenas de pánico. Por las características de esta propuesta teatral, los asistentes deben saber muy bien en qué mundo se adentran. Traspasado el umbral de La Caja, solo queda la esperanza de llegar sanos y salvos al final de la aventura.
De jueves a domingo se ofrece el espectáculo principal, ‘La noche de los vampiros’ para un público más timorato. Pero los mismos días presentan después algo más aterrador –‘La criatura’- un ejercicio claustrofóbico para escapar de una habitación cerrada en el que solo podrán participar veinte personas cada vez.
Nos informan que ya tienen decenas de reservas para las próximas semanas. Así que resulta evidente, como sentenció Rafael ‘El Gallo’, que: Hay gente pa tó.