Cuatro meses después de la intervención policial –y de las consiguientes protestas del movimiento okupa- no queda ni un ladrillo en pie del viejo edificio. Ha sido demolido completamente y cabe suponer que en el solar se levantará uno nuevo. A su espalda está el mercado de Vallehermoso. Esta es una calle estrecha, de pocos números, con una serie de edificios bajos sobre soportales.