17/03/2014@13:16:00
Sorprende, en este mundo
financiero tan convulso, la tranquilidad que se respira dentro del
edificio del Banco de España. Ni el trasiego de la calle Alcalá, la
plaza de Cibeles o el paseo del Prado que circundan este inmueble, que
ostenta el título de ser el que tiene el IBI más alto de España, ni la
prima de riesgo o los rescates bancarios parecen capaces de penetrar
estas paredes donde trabajadores y visitantes parecen hablar en
murmullos, como intimidados por un escenario más próximo a un palacio
que a un centro de decisiones económicas.