03/10/2015@12:02:29
Tercer zambombazo de Alberto López Simón en la cátedra. Tercera puerta grande de 2015, conquistada por agallas, sí; heroicidad, sí. Mas también, por supuesto, con buen toreo. El madrileño, herido por su primero, al que cortó un oreja, se negó a ser operado en la enfermería, y al siguientre le festoneó una faena de emoción, sí. Mas también de macizo toreo 'der güeno', obteniendo el trofeo que era la llave de la saluda a hombros. Y olé. Diego Urdiales pechó con un pésimo lote, como todo el encierro del Puerto, y quedó inédito.