El deterioro laboral en la hostelería puede ser muy grave si no se adoptan medidas
Hay fechas en el calendario marcadas para siempre, y una de ellas es el viernes 13 de marzo cuando miles y miles de bares, cafeterías y restaurantes echaron el cierre sin saber hasta cuándo.
Después de más de dos meses de duro confinamiento, de medidas de distanciamiento social, en los que hemos perdido a muchos de nuestros seres queridos, que los sanitarios nos han recordado lo importante de #QuedateenCasa, después de oír diariamente el número de fallecidos y contagiados y de desear que la “curva” empezara a descender, ya se puede tomar una cerveza fresquita en nuestra terraza favorita o un café con hielo ahora que van subiendo las temperaturas.
Pero frente a esta imagen un tanto bucólica hay otra realidad. Hoy, muchos de los trabajadores y trabajadoras del sector de la hostelería, que nunca disfrutaron de elevados salarios, no han cobrado la prestación por desempleo desde el mes de marzo.
Muchos otros, no han recibido una respuesta del SEPE después de cientos de llamadas y correos para poder gestionar la demanda de empleo, ya que fueron despedidos a partir de esa fecha.
También hay que decir que más de la mitad de las plantillas de las empresas de hostelería están, como mal menor, en los ERTEs, que han sido útiles frente a los despidos, pero que no despeja la incertidumbre de la “nueva normalidad” y del futuro de sus puestos de trabajo.
Hoy, los que han vuelto al trabajo en la fase de desescalada no tienen garantías respecto a horario, el final de la jornada, ni tampoco respecto al descanso semanal. Hay están las “recomendaciones” del Instituto para la Calidad Turística que se quedarán en saco roto si no se adoptan medidas efectivas para hacerlas cumplir.
Hablamos de condiciones de trabajo y derechos laborales, y hablamos también de salud.
Porque la pandemia del coronavirus, que ha traído tanto sufrimiento en pérdida de vidas y enfermedad, puede traer, si no se evita, otra pandemia que es el de la explotación laboral.
Y es que si 1814 terrazas han sido multadas en el municipio de Madrid, el 42% de las inspeccionadas, en lo referido a la falta de cumplimiento de las normas de control de la pandemia, nos preguntamos en qué condiciones de trabajo y salud están desempeñando su trabajo miles de empleados y empleadas de la hostelería y cuáles serán las del futuro inmediato.
Los trabajadores y trabajadoras de hostelería queremos pasar de fase. Reclamamos a las administraciones públicas para que hagan cumplir las leyes y normas, también las laborales, evitar los abusos y la explotación de los asalariados, ya que se puede producir desde la impunidad o la utilización de la pandemia como excusa. Porque también estamos hablando de salud.
Todos queremos empezar a trabajar pero no volver a esa vieja normalidad, ni tampoco a la nueva si significa precariedad, malos salarios, jornadas sin horario y falta de descanso. Trabajar sí, pero no a cualquier precio y poniendo en riesgo la salud.
Mª Trinidad Andrés Tomé,
Secretaria Sindicato Sectorial Hostelería UGT Madrid