www.madridiario.es
Proyecto Hombre Madrid alerta del incremento en el consumo de benzodiazepinas
Ampliar
(Foto: Pixabay)

Proyecto Hombre alerta del incremento en el consumo de benzodiazepinas entre los madrileños: "En casi todas las casas hay"

Por Fernando Rodríguez
x
frodriguezmadridiarioes/10/10/22
viernes 13 de febrero de 2026, 07:41h

Las benzodiazepinas son un tipo de medicamentos psicotrópicos que, por su acción relajante -actúan potenciando el efecto del GABA, un neurotransmisor que frena la actividad cerebral-, suelen emplearse en medicina para tratar afecciones como el estrés, la ansiedad o el insomnio. Entre los más utilizados y, por ende, populares, se encuentran el Diazepam (Valium), el Alprazolam (Xanax), el Lorazepam (Ativan) o el Clonazepam (Rivotril).

El consumo prolongado -o descontrolado- de estas sustancias, sin embargo, puede traer consigo graves efectos secundarios. De la somnolencia y, por ende, cansancio, al mareo y sensación de aturdimiento, pasando por problemas de memoria, sobre todo a corto plazo, falta de concentración, mala coordinación, lo que incrementa el riesgo de sufrir o provocar accidentes, debilidad muscular o habla pastosa, entre otros.

También, en consecuencia, cambios bruscos de humor, irritabilidad, agresividad, confusión, apatía e incluso síntomas depresivos. Más aún si se conjuga con otros factores como el alcohol. Por no mencionar, claro, la generación de una fuerte dependencia. Todo ello hace que cualquier tipo de tratamiento que incluya benzodiacepinas no pueda ser en ningún caso puesto en marcha motu proprio. O lo que es igual, sin la imprescindible y constante supervisión médica.

Peligros al margen, la Encuesta sobre Alcohol y Drogas en España (Edades) 2024, publicado por el Observatorio Español de la Droga y las Adicciones del Plan Nacional sobre Drogas, alerta del "notable" incremento en el consumo de hipnosedantes en los últimos años. Así, hasta el 27,4 por ciento de la población adulta habría reconocido su ingesta en algún momento de su vida. De ellos, el 12 por ciento de las personas de 15 a 64 años lo habrían hecho en el último año, el seis por ciento en el último mes y el 2,8 por ciento diariamente en los últimos 30 días.

Entre los jóvenes de 14 a 18 años el patrón sería muy similar. Con el agravante de que los estudiantes españoles de esta franja de edad la catalogan como la tercera sustancia "más fácilmente disponible", solo superada por el alcohol y el cannabis.

Trasladada al ámbito regional, Edades 2024 advierte que uno de cada cuatro madrileños mayores de 18 años admiten haber consumido hiponesantes, de un modo "experimental", a lo largo de su vida. Y sin receta un 2,9 por ciento más.

Desde Proyecto Hombre Madrid confirman la tendencia. En concreto, su director adjunto, Jesús Villanueva, habla de un "incremento moderado" en el consumo de benzodiacepinas, a las que abría que sumar también las anfetaminas y los opiáceos. Y apostilla: "tanto con receta como sin receta", con el consiguiente riesgo de terminar por convertirse, de continuar en esta línea, en un grave problema de salud pública.

"El consumo aumenta, con y sin receta"

Aunque, reconocen en Proyecto Hombre, "es difícil determinarlo con certeza", entre los motivos que explican el mayor empleo de este tipo de medicamentos psicotrópicos podría destacar su gran accesibilidad. En la práctica, lo fácil que resulta conseguirlos. También el hecho de que se empleen como "estrategia de afrontamiento". "En casi todas las casa hay benzodiacepinas porque se utilizan para sobrecargas musculares y otras muchas dolencias. Cuando alguien se encuentra mal suele tirar de ellas porque generan sensación de relajación, pueden ayudar a dormir...", explican.

Mayor consumo en mujeres que en hombres

Otro aspecto cuanto menos llamativo en la tendencia alcista de las benzodiacepinas es la mayor ingesta en mujeres que en hombres. "Más o menos el doble", afirma Villanueva. Un fenómeno, que bebe de la mayor prevalencia de trastornos de ansiedad y depresión en el sexo femenino, así como de las "mayores dificultades para pedir ayuda" que estas suelen sufrir: "Madres e hijas tienen más normalizado el consumo".

De acuerdo con lo recogido en Edades la diferencia en el empleo de hipnosedantes por sexos ronda los ocho puntos: un 28,3 por ciento de consumo "experimental" en mujeres frente al 20,4 de los hombres.

Viejas y nuevas drogas

Más allá de los hipnosedantes, en el seno de la Comunidad de Madrid preocupan especialmente el avance de otras drogas como el cannabis, con una incidencia de consumo del 20 por ciento de la población, seguido de analgésicos opioides como la codeína o la morfina (13 por ciento), la cocaína (siete por ciento), éxtasis u otros alucinógenos (cinco por ciento), y Popper (cinco por ciento).

Desde hace meses, el Ejecutivo regional, con su presidenta, Isabel Díaz Ayuso, a la cabeza, lidera una cruzada contra el consumo de estas sustancias. El foco, sobre los más jóvenes, de la mano de diversas campañas de concienciación junto a colegios e institutos o la limitación a la venta y promoción de productos derivados del cannabis. Más recientemente, la consejera de Sanidad, Fátima Matute, dio asimismo el pistoletazo de salida a un proyecto pionero para la monitorización de "focos" de consumo mediante el análisis de aguas residuales.

En el apartado de nuevas drogas, fundamentalmente derivados del cannabis, el fentanilo y las anfetaminas, el laboratorio forense del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses (IMLCF) de la Comunidad ha impulsado su actividad para detectar consumos de riesgo mediante el análisis de muestras recogidas en los servicios de urgencias de cinco hospitales de la red pública madrileña.

Hasta la fecha IMLCF ha detectado en estos pacientes derivados cannabinoides sintéticos (MAB-CHMINACA y 5,3 AB FUPPYCA), catinonas y derivados anfetamínicos (a-PVP, 2-CB, 3-F metcatinona, mefedrona, 2-CI), fentanilo, benzilpiperazina (otra droga sintética con efectos similares a las anfetaminas de síntesis) y psilocina (un derivado de un hongo con efectos alucinógenos).

Pese a lo mediático del asunto, zanjan desde Proyecto Hombre, en los últimos tiempo no se habrían detectado consumos alarmantes de nuevas sustancias. "No tenemos constancia de que en Madrid hayan aparecido nuevas drogas. Las que se consumen habitualmente son las mismas que en el resto del mundo", sentencia Villanueva.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios