El parque de El Calero, en Ciudad Lineal, ha comenzado a estar controlado por cámaras. La vicealcaldesa de Madrid y delegada de Seguridad y Emergencias, Inma Sanz, ha supervisado la entrada en funcionamiento del nuevo sistema de videovigilancia instalado en la zona. El dispositivo, formado por cinco cámaras de alta resolución, algunas trifocales y con cobertura de 360 grados, incorpora tecnología de inteligencia artificial (IA), una herramienta que, según ha destacado, agiliza las búsquedas y facilita el análisis policial y judicial de imágenes. En la actualidad, cerca del 30 por ciento de las cámaras municipales ya funcionan con IA, un porcentaje que el Ayuntamiento prevé seguir incrementando.
Acompañada por la concejala del distrito, Nadia Álvarez, y por mandos de la Policía Municipal, Sanz ha subrayado el carácter disuasorio y esclarecedor de estos sistemas. La vicealcaldesa ha señalado que su instalación se limita a ubicaciones con utilidad policial demostrada, descartando una implantación generalizada. En el caso de El Calero, la decisión responde a incidentes recientes vinculados a enfrentamientos entre bandas. La vicealcaldesa defendió que la combinación de cámaras y refuerzo policial contribuirá a mejorar la percepción de seguridad en el barrio.
Con este despliegue, la Policía Municipal opera ya 390 cámaras en Madrid. El Ayuntamiento prevé activar en breve el sistema del parque de Pradolongo, en Usera, que sumará otras 14 cámaras y elevará el total a 404. En los últimos meses se han puesto en marcha también dispositivos en la plaza del Dos de Mayo (16), Plaza Elíptica (15), Puerta del Sol (4 nuevas) y la calle Cullera (18). Los próximos proyectos incluyen intervenciones en Oporto y Jacinto Benavente, así como mejoras en Tirso de Molina y el entorno de AZCA.
El subdirector de Informática, Comunicaciones y Nuevas Tecnologías de la Policía Municipal, Joaquín Rodríguez, ha explicado que el sistema de El Calero replica el modelo ya implantado en otras zonas: cámaras con chip de inteligencia artificial conectadas al centro de recepción de señales, cada una con grabación independiente y funcionamiento ininterrumpido las 24 horas. Ha recalcado que las búsquedas no emplean reconocimiento facial, sino parámetros como estatura, vestimenta o colores, en cumplimiento de la normativa de protección de datos. La tecnología permite localizar patrones en las grabaciones y reconstruir movimientos para apoyar investigaciones.
Las cámaras de El Calero son similares a las de la calle Cullera, salvo por la ausencia de dispositivos específicos de lectura de matrículas. En el parque se han instalado cinco puntos de vigilancia, dos de ellos trifocales, con resoluciones de entre 8 y 16 megapíxeles. La inversión conjunta de los sistemas de El Calero, Cullera y Pradolongo asciende a 1,3 millones de euros, de los cuales 185.300 corresponden al parque de Ciudad Lineal. Todas las cámaras cuentan con carteles informativos y sus imágenes se almacenan durante un mes en el Centro Integrado de Señales de Vídeo (CISEVI), gestionado exclusivamente por agentes, salvo requerimiento judicial.