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ENTREVISTA - ESTRENO DEL BALLET ESPAÑOL

Jesús Carmona
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Jesús Carmona (Foto: Mónica González)

Jesús Carmona: "El arte no puede gustar a todo el mundo"

"¿Apropiación cultural? El flamenco es de todos"

Por Fernando Rodríguez
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frodriguezmadridiarioes/10/10/22
viernes 11 de octubre de 2024, 07:00h
Actualizado: 15/10/2024 08:08h

Jesús Carmona (Badalona, 1985) es uno de los bailaores más destacados del panorama flamenco actual. Su brillante trayectoria en el Ballet Nacional de España, además de con su propia compañía, le ha servido además para ser el elegido por la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte de la Comunidad de Madrid para liderar uno de los proyectos clave en la legislatura: el Ballet Español de la Comunidad, una apuesta personal del titular del ramo, Mariano de Paco. A escasas 24 horas para el estreno, Carmona recibe a Madridiario en los Teatros del Canal, su sede principal en la capital.

Este sábado se estrena el Ballet Español de la Comunidad de Madrid. ¿Hay nervios por esta primera actuación?

Si, hay nervios. Hay gusanillo. Cierto es que el trabajo constante de estos meses, el trabajo bien hecho, y ver la calidad de lo que hemos generado me proporciona una tranquilidad extraña. Nunca había sentido esa tranquilidad de decir: “Esto está hecho, esto funciona, los bailarines están bailando de una forma espectacular, los espectáculos me gustan…”. Estoy tranquilo por esa parte, pero soy consciente de las miradas que hay puestas en el proyecto, de las miradas que hay puestas en mí, de las miradas que hay puestas en ellos y de las expectativas que está creando este gran estreno del Ballet Español la Comunidad de Madrid.

Una mezcla entre la responsabilidad, la confianza y el orgullo por el equipo que han conformado...

Efectivamente. Al final, sin responsabilidad, pundonor y compromiso no se podría haber sacado un proyecto como este en apenas tres meses y medio. Hacer dos producciones completas ha sido un reto que hemos cumplido y, además, cumpliendo con los plazos, que es algo en lo que yo soy muy exigente. Estoy muy satisfecho.

Sorprende lo rápido ha preparado el show,en apenas tres meses. Tiempo récord...

Como cualquiera que ha vivido una producción o la creación de un espectáculo sabe, mínimo un año y medio no te lo quita nadie, porque hay mucha investigación y mucho trabajo. Lo que es el proyecto en sí lo he ido desarrollando en mucho más tiempo. Toda esa investigación ha sido mucho más amplia, casi desde que me propusieron este proyecto. Entonces es verdad que ese tiempo ha existido, pero lo que es ponerlo en pie, lo que es el trabajo con los bailarines, coreografiar, sí que ha sido en tiempo absolutamente récord y, además, presentarlo con la calidad con la que se va a presentar. Estoy convencido de que nadie se va a poder ir del teatro diciendo que no tenía calidad y que no se ha hecho como si fuera un trabajo a mano.

Y no contentos con una obra, dos: Suite Española y Epifanía de lo Flamenco. ¿Qué nos puede contar de ellas?

Para seguir los estatutos me parecía importantísimo que recogiéramos los cuatro estilos de la danza española, incluyendo el flamenco, como son la escuela bolera, la estilizada, el folclore y, obviamente, el flamenco. Cuando me puse a investigar, a ver qué es lo que quería hacer, por dónde lo quería llevar, qué tipo de música, qué partituras… Conocía piezas concretas de 'Suite Española' de Albéniz. Me la escuché entera, empecé a leer de ella y descubrí esos escritos de Albéniz en los que debajo de cada partitura puso sus inspiraciones o a quién iban dedicados. Luego me puse a investigar un poco sobre la obra en sí y me pareció que era un estandarte de nuestra música. Que nunca se hubieran coreografiado todas las las piezas en el orden original me pareció muy relevante. Me pareció que si lo tenía que hacer alguien, ese alguien era el Ballet de la Comunidad de Madrid. Pero claro, dentro de esta partitura el flamenco en sí mismo no tenía cabida. Por muchas vueltas que le di, no encontré la forma de incluirlo de una manera en la que se mostrase en su totalidad. Por eso tomé la decisión de hacer dos espectáculos diferentes con su principio y su final, su saludo entre medias, su descanso y que podamos dar toda la extensión.

"Solo tienes que sentarte, abrir tu alma y dejarte intoxicar por la danza"

En 'Epifanía de lo Flamenco' hacemos un recorrido por todas las formas que tiene el flamenco. Yo siempre he considerado que el flamenco en los últimos años se ha abierto a muchos públicos y ha ayudado a que muchos públicos lo descubran. Hoy en día hay otros muchos artistas que se llevan el flamenco hacia otros lugares, que se lo llevan a públicos que están mucho más cerca de esos lugares. Yo necesitaba mostrar eso: mostrar desde el flamenco más tradicional, hasta el flamenco más vanguardista.

¿Qué espera del estreno? ¿Confía en una buena acogida por parte del público madrileño?

Estoy súper convencido de que la gente lo va a recibir como un soplo de aire fresco. Estoy convencido de que la gente lo va a recibir con muchísimo cariño, va a entender lo que estamos queriendo mostrar y lo va a disfrutar porque, además, no tiene una dramaturgia. No hay que entender nada, no hay que suponer nada. Simplemente tienes que sentarte, abrir tu corazón, abrir tu alma y dejarte envolver, dejarte intoxicar por toda esa energía y por toda esa danza, que lo que estamos mostrando es la danza, en su más amplia expresión, desde todos los prismas y de todas las miradas.

Me parece que todas las miradas tienen que tener cabida en este ballet y va a ser la única forma en la que cree su propia identidad y sobreviva a mí y a otros muchos coreógrafos que vendrán. Ojalá esto dentro de 45 años se haga el aniversario y se retome una de mis piezas (risas).

¿Por qué decidió embarcarse en este proyecto? ¿Qué le motivó aceptar el reto?

Pues mira, si te soy sincero, lo primero que me motivó a embarcarme en este reto fue la voz de la presidenta -Isabel Díaz Ayuso- cuando me llamó con tantísima ilusión por este proyecto y porque fuera yo el que afrontara este reto. No fue una voz de alguien que te está contando un cuento, no es una voz de alguien que te quiere convencer, sino que fue una voz de alguien que de verdad estaba ilusionada por el proyecto, que de verdad entendía la importancia de este proyecto para la cultura española y para nuestro gremio. Esa fue una de las primeras cosas que me hizo cavilar con mi familia si de verdad quería hacerlo, porque este es un proyecto muy grande en el que he tenido que parar también otras partes de mi vida. Tenía que tomar una decisión muy consciente y meditada, y muy en consenso familiar. Pero esa forma de expresar... Cuando notas la ilusión en alguien... Eso fue lo que me hizo decir sí. Y luego obviamente el poder estar trabajando con 20 bailarines de la más alta calidad, el poder tener a mi equipo cerca de mí, que es un equipo excepcional en el que me apoyo a diario de forma constante. Sin ellos esto hubiese sido imposible.

Intento empujar en la medida de lo que puedo y de lo que me dejan hacia la mejora de la danza española y el flamenco dentro de este proyecto. El día que me vaya de aquí, si he conseguido cambiar algo será el mayor de mis orgullos. Lo que más feliz me haría es que algún niño, como fui yo, venga a ver esto y se ilusione de por vida con la danza. Aquí se ha creado una nueva ilusión para todos esos niños y niñas que están estudiando, para llegar a ser profesionales algún día. Si esto sirve, o ha servido para que algún niño cumpla su sueño, será algo muy bello.

"Lo que más feliz me haría es que algún niño venga a vernos y se ilusione de por vida con la danza"

¿Hasta qué punto es libre para dejar su sello, su impronta, en este proyecto?

Yo jamás me atrevería a hacer lo que quiera en ninguna posición. Ni siquiera en mi propia empresa me atrevo a hacer lo que quiera. Siempre tenemos que dejarnos aconsejar. Siempre tenemos que dejar que cada equipo haga su labor. Soy un gran defensor de que cada persona que tiene un puesto, desarrolle su puesto en su totalidad. En la medida de lo que es la parte artística, siempre dentro de este estudio, soy absolutamente libre para desarrollarme y eso es lo más bello que tengo. A mí lo que me engancha de este proyecto es estar con los bailarines, crear, desarrollar piezas coreográficas, poner encima de la mesa mi talento para dar luz a sus talentos, que me parece lo más importante de todo. Desde ese lugar soy la persona más libre.

"Soy absolutamente libre para desarrollarme y eso es lo más bello que tengo"

El estreno es el sábado en los Teatros del Canal, en la sala Concha Velasco. La idea luego es tener otra sede fija en la Comunidad, que es San Lorenzo de El Escorial, y también a medio y largo plazo, comenzar a girar.

Venimos ahora de San Lorenzo de El Escorial, de estar haciendo una residencia técnica y un ensayo general. San Lorenzo de El Escorial es nuestra segunda sede, en la que seguramente en verano haremos algunas fechas. Y luego esta es nuestra sede permanente, en la que estamos todos los días y en la que vamos a hacer temporadas anuales para estrenar nuestras producciones. Obviamente tenemos que estar en toda la Comunidad de Madrid. La mayoría de las ciudades de la Comunidad de Madrid que tienen teatros con la capacidad suficiente para para albergar a un ballet como este ya han mostrado su interés. Se augura que desde el primer semestre ya estaremos haciendo gira por la Comunidad de Madrid, además de que hay un reclamo muy potente, tanto de festivales nacionales e internacionales, de empresarios... Esto creo que va a marcar la diferencia respecto a otras compañías públicas. Vamos a tener un volumen de trabajo muy potente.

"Desde el primer semestre ya estaremos haciendo gira por la Comunidad"

Si no me equivoco, el objetivo a largo plazo es configurar dos elencos. Uno con sede fija en la región y otro que gire de manera permanente. ¿Qué plazos se marcan?

Todavía es demasiado pronto. Tenemos que estabilizarnos, tenemos que convertirnos en compañía referente. Tenemos todavía muchos pasos que dar antes de llegar a ese objetivo, que ojalá se pueda cumplir. Actualmente es complicado que esto vaya a pasar ya porque, como te digo, hay que estabilizarse. Hay que ser consciente de que de que estamos naciendo. A un bebé tú no le pides que te haga ya una multiplicación, le pides que se enganche al biberón (risas). Lo que estamos haciendo es engancharnos a ese biberón del escenario, mostrar lo que somos, mostrar hacia dónde se vislumbra el camino de este ballet. Ojalá que lleguemos más pronto que tarde, pero ahora mismo me parece pronto.

A las audiciones llegaron a presentarse 450 candidatos para un elenco de solo 20 bailarines. ¿Cómo fue ese proceso de selección?

Al ser una convocatoria pública no se hizo ninguna preselección. Aquí vino todo aquel que confirmó su asistencia. Se hizo con muchísimo respeto, porque al final yo he estado ahí. El 90 por ciento de los componentes del jurado habían pasado por un proceso de audición. Sabíamos lo que es estar en el otro lado. Entonces lo hicimos con muchísimo respeto, con muchísimo cariño. El comentario general fue que había sido una de las mejores audiciones en cuanto a la organización porque quisimos que no perdieran el tiempo, que se sintieran queridos, que se sintieran acompañados en todo el proceso. Creo que ese objetivo lo cumplimos.

Para la selección fuimos muy críticos. No era momento de tener compromiso ni tener amiguismos, porque lo primordial era conseguir el mejor elenco para este ballet dentro de los perfiles que teníamos marcados. No quería "supermanes" de la danza, que sepan hacer de todo. Quería gente que estuviera especializada en las diferentes materias para que pudieran brillar de forma excepcional. Y fue una selección con mucho dolor al ver que no todo el mundo que cumplía esos cánones podía formar parte. La verdad que es complicado, pero también fue muy bello, muy emotivo. En la final de chicas acabamos casi todo el jurado llorando. No había pasado nunca. Fue muy bello porque fue todo un golpe de emoción.

Llama la atención la juventud del elenco. Comentaba que no es que sean amateurs o chicos que están empezando, son auténticos profesionales. ¿Cómo conjuga este perfil profesional con el de los cuatro bailarines que aún están en formación?

Creo que que se comunican muy bien, porque estos cuatro meritorios, aparte de ser cuatro jóvenes muy talentosos, insuflan una frescura, una inocencia, un desconocimiento de muchas cosas que eso, a los que son un poquito más veteranos, también les insufla ilusión. El ver por donde pasaron ellos. Los que son más veteranos y han tenido sus propias trayectorias pues también dan esa templanza, esa tranquilidad, ese conocimiento que hace que los meritorios no solamente sigan aprendiendo del equipo, sino que aprenden de sus propios compañeros. Y esto es algo que yo fomento mucho. Aprendamos todos de todos. Yo aprendo mucho de ellos a diario. Luego hay gente que aún siendo muy joven tienen una trayectoria muy extensa. Eso es algo también muy bello: el verlos aquí con un trabajo diario, el verlos cómo siguen creciendo y el verlos cómo tú, desde tu lugar, eres capaz de aportarles y de hacerles seguir creciendo.

¿Es lo heterogéneo, la diversidad de cuerpos, la gran virtud del elenco?

Creo que es una de las grandes virtudes el haber conseguido crear una marea de disparidad, porque al final cuando estás viendo los bailes grupales realmente ves un conjunto de bailarines que se están respirando, que se están escuchando, que están disfrutando de la compañía, pero cada uno de ellos tiene una identidad muy clara, una identidad muy potente. Obviamente hay una geografía marcada que tienen que respetar, unas posiciones marcadas que tienen que respetar, unos tiempos que tienen que respetar, pero siempre desde su respiración, siempre desde un lugar muy personal. Para mí sería un honor que dentro de tres o cuatro años alguno de ellos esté en los mejores festivales, que esto se convierta en un portón para que el gran público conozca intérpretes y eso también está en mi mano. Está en la mano de los directores el darles esa visibilidad y darles esa oportunidad para para brillar con luz propia.

¿Entonces podemos interpreter el Ballet Español de la Comunidad como una cantera hacia las grandes producciones? ¿Es el objetivo?

No sé si como una cantera hacia las grandes producciones, porque esto ya es en sí mismo una grandísima producción, pero sí que espero que sea una ventana hacia ser figura, hacia el tener una trayectoria propia. Porque, al final, cuando estás bajo la dirección de un director o de una compañía privada con un nombre propio como cabeza de cartel, tú estás al servicio de esas necesidades, por mucho que te permitan expresar las tuyas propias. Y el ser figura significa que tú estás al servicio de tus propias necesidades, que no necesitas a nadie, que tu nombre propio es suficiente como para llenar un teatro, como para estar programado dentro de un festival. Eso es lo más difícil dentro de nuestra profesión, el hacerte un nombre propio con identidad propia. Entonces yo lo que espero es que de aquí salgan muchos nombres propios con su propia identidad y que construyan largas y fructíferas carreras.

Hablando de nombres propios, surge el suyo. El de Jesús Carmona. ¿Le veremos sobre el escenario?

Sí. Mi primer impulso en este proyecto fue no bailar. Quería ser director y distanciarme, pero, obviamente, desde la Comunidad de Madrid y desde mi propio equipo me dijeron: “Tienes que bailar, ¿cómo no vas a bailar?”. La verdad es que estoy feliz de pisar el escenario con ellos, de compartir también esos momentos, de esas respiraciones que hacemos justo antes de empezar con el telón bajado. El convivir dentro del escenario en los momentos previos no es igual si lo haces como director, que está con un traje saludando a la gente fuera, que cuando estás maquillado, con tu pelo mojado y tu ropa puesta junto a ellos. Es muy diferente.

En paralelo a este proyecto, la Comunidad ha puesto también en marcha un piloto para la formación en danza en las escuelas de Educación Primaria. ¿Cómo valora estas iniciativas para el futuro del sector?

Todo lo que sea implementar danza en la parte educacional me parece un acierto, porque hay cientos de estudios que hablan de los beneficios de la danza a nivel educativo y cómo el movimiento en sí puede ser generador de mucha más facilidad a la hora de adquirir los conocimientos. Me parece que es un acierto. Como te digo, todo lo que esté ligado a la danza, que esté ligado a la educación, que esté ligado a acercar la danza a la población, a quitar estigmas, a ayudar a dar visibilidad y a ayudar a que aprendan, a que haya otras formas de aprender… No que se obligue a nadie, pero que sí que exista la opción de aprender de otra forma, me parece positivo.

"Todo lo que sea implementar danza en la parte educacional me parece un acierto"

Cada cierto tiempo surge el debate en torno a la apropiación cultural del flamenco. Un caso muy paradigmático es el de Rosalía, una catalana, como usted, que hace del flamenco su bandera. También la Comunidad de Madrid está tratando de hacer bandera del flamenco. ¿Qué opinión le merecen esas voces críticas?

El flamenco está declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. Eso ya contesta muchas de las preguntas. Aquí hacemos un alarde de que el flamenco es de todos teniendo a artistas mexicanos, a bailarines americanos, a bailarines de todas las comunidades de España. Yo creo que la bandera siempre debe ser de aquel que la quiera coger con respeto, de aquel que la quiera coger para ondearla con fuerza y de aquel que la quiera coger para honrarle virtudes.

"El flamenco es de todos"

¿De dónde viene el flamenco? Es tan sencillo como coger los libros de historia y enterarse de dónde viene el flamenco. Si te paras a pensar, realmente no tiene demasiada polémica. El flamenco viene de donde viene y Madrid siempre ha sido una ciudad a la que los flamencos hemos venido a crecer. Desde la época de oro del flamenco, la época de plata del flamenco… Yo vine hace 26 años desde Barcelona a desarrollarme, porque en Barcelona no había demasiadas posibilidades. Todos hemos venido a Madrid a buscarnos la vida. Entonces pues quien se quiera pelear que se pelee. Yo jamás entraría en una discusión así por esos dos puntos, porque para eso están los libros de historia: para enterarse. Y luego, porque Madrid siempre ha sido un sitio donde todo el mundo ha venido a crecer en cualquier materia de la vida.

Este estreno del Ballet Español de la Comunidad de Madrid se enmarca en la programación de Hispanidad 2024. Ha señalado que en el elenco hay gente de todas las comunidades, incluso de México y otros países extranjeros. ¿Cómo valora la diversidad en el marco de esta festividad?

"Aplaudo y abrazo la diversidad en todas sus variantes"

Aplaudo y abrazo la diversidad en todas sus variantes. Absolutamente. O sea, viva la diversidad y viva la Hispanidad. Para mí, el mayor acierto que se ha hecho es darle a la Hispanidad como uno de sus troncos centrales el estreno de este ballet. Obviamente estuvo el concierto de Manuel Turizo, que ha sido un exitazo, con más de 50.000 asistentes. Y luego, como segundo plato fuerte, estamos nosotros. Esto me hace sentir muy orgulloso, me hace sentir que se confía plenamente en el proyecto. Con este apoyo tan brutal de la Comunidad, convirtiendo este este espectáculo en uno de los troncos centrales de la Hispanidad, espero que se vaya un poco ese estigma que tienen algunos promotores, algunos directores de teatro, de festivales, de que la danza no vende, de que no llena teatros y todavía sigue siendo la hermana pobre o la hermana pequeña de la cultura. Estoy convencido que vamos a hacer un sold out completo toda la temporada. Eso da fe de que la danza está viva, de que el público reclama danza y de que tienen que empezar a quitarse estos estigmas de que la danza no vende o de que no interesa, porque nada más lejos de la realidad.

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