Aún sin apenas tiempo para digerir un discurso, el pronunciado en el día de ayer por la candidata a la reelección, cargado de promesas, medidas concretas y dardos envenenados con destino La Moncloa, la Asamblea de Entrevías acoge este jueves una nueva fecha marcada a fuego en el calendario político de la región. Es el debate y posterior votación de investidura, dos meros trámites protocolarios -dada la mayoría absoluta de la que goza el Partido Popular- y que, salvo giro dramático de los acontecimientos, trasladarán al parlamento autonómico la voluntad de los madrileños, reflejada en las urnas el pasado 28 de mayo. Así, a falta de la jura del cargo y la posterior toma de posesión, ceremonia que no tendrá lugar hasta el viernes, Isabel Díaz Ayuso será proclamada presidenta de la Comunidad de Madrid por tercer mandato consecutivo.
A diferencia de lo acontecido en la matinal del martes, cuando el hemiciclo permaneció vacío hasta prácticamente el mediodía, la sesión arrancará hoy a las 10.00 horas. Lo hará, en este caso, con las intervenciones de los portavoces de los distintas formaciones con representación parlamentaria y que, sin haberse integrado en el nuevo Ejecutivo, configurarán la oposición durante los próximo cuatro años. Como viene siendo habitual, quienes tomarán la palabra serán los primeros espadas en el seno de cada partido: Mónica García por parte de Más Madrid, Juan Lobato por el PSOE-M y Rocío Monasterio por Vox. El objetivo de esta segunda fecha no es otro que dar voz a las distintas sensibilidades ideológicas y programáticas presentes en la Asamblea y que podrán valorar frente al resto de diputados las propuestas planteadas el día anterior por Díaz Ayuso. A tal fin se habilitarán sucesivos turnos de palabra, con una duración máxima de 30 minutos por intervención.
"Ha sido un discurso decepcionante, inverosímil y con poco fuelle"
Llegados a este punto resulta esperable que se den los primeros encontronazos dialécticos de la XIII Legislatura. Prueba de ello han sido ya las duras críticas vertidas por los representantes de la bancada progresista, Mónica García y Juan Lobato, hacia la futura presidenta tan solo unos minutos después de dar por finalizado su discurso de investidura. Desde Más Madrid se puso entonces el foco sobre lo que, a su juicio, había sido una intervención “decepcionante” y basada en “medidas recicladas”: "Ha sido un discurso decepcionante, un discurso inverosímil, con bastantes pocas ganas y poco fuelle. En los primeros diez minutos le ha dedicado, cómo no, el discurso a ETA, a Bildu, a los enemigos de España, a los infieles de España. Le ha dedicado más tiempo a Bildu que a los profesores y a los pediatras". Asimismo, para la líder de la oposición, la postura de Ayuso frente al reto de la violencia machista le sitúa "en consonancia con las tesis más negacionistas de la ultraderecha". No sería por tanto de extrañar que, al igual hizo muchas otras veces a lo largo de la campaña electoral, García apele en su turno de intervención a “hablar de los problemas reales de los madrileños”, entre los que destaca “el desguace programado y sistemático al que el Partido Popular somete a la Sanidad Pública”. En síntesis, concluyen fuentes del partido, "este viernes se trata de confrontar el modelo regresivo en términos de derechos del Partido Popular y que cada vez se mimetiza más con Vox".

La moderación, seña de identidad del portavoz socialista, Juan Lobato, fue aparcado por un instante este miércoles para reprochar a la regidora en funciones los “ataques, insultos y mentiras” que capitalizaron su puesta de largo a ojos de los parlamentarios. Aunque algo menos vehemente que su compañera, se pudo entonces ver a un Lobato visiblemente molesto y decepcionado ante lo que considera una nueva “oportunidad perdida" para "subir el nivel”: “Hemos asistido a una sesión en la que se ha perdido una oportunidad. La verdad que mal, mal. ¿Sacas una mayoría absoluta? Hombre, aprovecha para subir el nivel, para dirigirte al conjunto de la sociedad y no para hacer el discurso que has hecho (...). "En fin, una decepción y a mi juicio una falta de aprovechamiento de una oportunidad única. Además en un día como hoy, con la importancia del debate que está habiendo en este país sobre la violencia machista, no escuchar de la presidenta de Madrid ni una palabra de violencia machista”.
Pese a los intentos de Madridiario por conocer la valoración que desde Vox hacen sobre el discurso de investidura tras la negativa a comparecer ante los medios en el día de ayer, fuentes del partido emplazan a este digital a esperar a las declaraciones oficiales a cargo de su líder, Rocío Monasterio, que tendrán lugar, previsiblemente, instantes antes del inicio de la sesión. El perfil bajo adoptado hasta la fecha por la formación verde podría guardar relación, más allá del ámbito regional, con la carrera hacia posibles pactos electorales con el Partido Popular en comunidades autónomas y ayuntamientos. Hay quien incluso se atreve a especular con una posible salida de Monasterio de la política madrileña. Más allá de rumorología, solo el tiempo permitirá determinar el verdadero significado que subyace tales niveles de prudencia.
La presidenta en funciones contará, en cualquier caso, con turno de réplica para defenderse de estos y otros posibles reproches. A su elección queda responder de manera individual, desglosando las aportaciones del resto de partidos, o hacerlo en conjunto. Los portavoces tendrán, acto seguido, un nuevo turno de 15 minutos, para cerrar la sesión con la intervención final a cargo de la candidata.

Votación en el hemiciclo
Finalizado el debate, la sesión se suspenderá durante unos minutos para, a continuación, dar paso a la votación de investidura. Aunque la proclamación de Ayuso como presidenta está más que garantizada gracias a los 70 apoyos con los que cuenta (sobre un total de 135 escaños), desde Vox ya han avanzado que la apoyarán por “coherencia”. De acuerdo con lo expuesto por la propia Monasterio, cuyo futuro en la Cámara se mantiene aún en el aire, su formación mantendrá idéntica línea de colaboración y votará, siempre y cuando considere que se trata de medidas “buenas para los madrileños”, junto al PP.
En Más Madrid, por el contrario, no dan su brazo a torcer y niegan su apoyo a la investidura de Díaz Ayuso. Con este acto simbólico, los de Mónica García tratan de hacer ver al electorado que “somos la alternativa sin medias tintas y vamos a dar dos tazas de la misma oposición contundente y rigurosa, de la misma alternativa”. Por último, el grupo socialista ha optado por mantener el sentido de su voto en absoluto secreto a escasas horas de la cita con la urna.
Una vez ratificada la confianza del Parlamento vía votación y suponiendo que nada se tuerza en la hoja de ruta fijada por el Ejecutivo en ciernes, Díaz Ayuso jurará el cargo y, acto seguido, tomará posesión este mismo viernes, desde las 11:00 horas, en un solemne acto celebrado en la Real Casa de Correos de la Puerta del Sol. Al mismo se espera que asistan importantes figuras del Partido Popular, como su líder nacional, Alberto Núñez Feijóo. Una estampa, la de ambos regidores, que promete repetirse hasta la saciedad, dado el tirón mediático de la presidenta y, por ende, su rédito electoral, hasta las elecciones generales, fijadas para el próximo 23 de julio.