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Conexiones en superficie y conducción de sondas hasta ubicación de sala técnica en entre planta sobre forjado
Conexiones en superficie y conducción de sondas hasta ubicación de sala técnica en entre planta sobre forjado (Foto: Sacyr)

Peñuelas 10, el mejor edificio geotérmico de la Comunidad

lunes 09 de octubre de 2017, 07:50h
Así es el edificio de la Fundación Biodiversidad en el madrileño barrio de Acacias, cuya rehabilitación -desarrollada en 2016 por Sacyr Industrial- incorporó modernas instalaciones primando criterios de sostenibilidad y le ha valido el premio de la Comunidad de Madrid a la mejor instalación geotérmica del sector industrial/terciario.

En noviembre de 2016, la calle de las Peñuelas de Madrid, en el barrio de Acacias, se convirtió en escenario de uno de los hitos más destacados de los últimos años en el terreno de las renovables y su aplicación a edificaciones sostenibles. Ahora, la Comunidad de Madrid ha reconocido este edificio, que alberga un local de la Fundación Biodiversidad y que fue ideado y rehabilitado energéticamente en clave medioambiental por Sacyr Industrial, como la mejor instalación geotérmica de la región.

Las instalaciones de geotermia reducen de manera muy considerable el consumo de energía para calefacción, agua caliente sanitaria y refrigeración al utilizar fuentes de calor ‘naturales’. Estos sistemas se basan en el aprovechamiento de la temperatura siempre favorable del subsuelo, a través de una bomba de calor geotérmica que no produce calor, sino que solo lo transporta, normalmente por medio de pozos verticales perforados en el terreno próximo a la instalación.

Estado final en nave principal red de conductos de renovación de aire con aporte de energía mediante baterías nutridas desde el colector geotérmico (Sacyr)


Precisamente este fue uno de los retos que proponía el edificio de Peñuelas 10, y uno de los puntos fuertes valorados por el jurado de los premios madrileños: la instalación no se realizaba en una obra nueva sino en la rehabilitación, primando los criterios de sostenibilidad, de un inmueble de 1945 que, además de contar con un considerable valor histórico y arquitectónico, imponía una estructura determinada, unas limitaciones y unas condiciones de trabajo particulares. En concreto, el trabajo de perforación se vio condicionado por el complejo acceso de la maquinaria, su maniobrabilidad entre los elementos estructurales que se mantuvieron durante la rehabilitación. Además, se tuvieron que coordinar y sincronizar estos trabajos de perforación con el resto de trabajos de rehabilitación integral de un edificio en el centro de Madrid.

Introducción de sensores térmicos dentro de pozo de captación geotermia: se integran en el sistema de control de la instalación para predicción de comportamiento del terreno y la óptima gestión de las inercias térmicas (Sacyr)

Perforación de 6 sondeos de 120 m dentro de la nave en rehabilitación. La complejidad versaba en el acceso de la máquina a la nave, su maniobrabilidad entre los elementos estructurales que se mantuvieron durante la rehabilitación, y la sincronización con el resto de tajos de la obra (Sacyr)La Comunidad de Madrid destacó, a la hora de conceder el galardón, la contribución del proyecto "al ahorro y a la eficiencia energética, su originalidad y creatividad, la aplicación del sistema instalado a los cambios tecnológicos futuros a un coste moderado, la mayor y mejor integración del sistema al edificio y el mayor impacto y repercusión social".

Hasta el 75% de la demanda total

La aplicación del sistema geotérmico se realizó en varios locales en los bajos del número 10 de Peñuelas, con una superficie total de casi 1.000 metros cuadrados y comunicados entre sí, formando un gran espacio multiusos entre la misma Peñuelas y la calle Laurel. Como núcleo del conjunto arquitectónico, una nave interior que conecta todos los locales y que, a diferencia de los locales –que se corresponden con la planta baja de varios edificios de viviendas-, es un espacio de configuración estructural y espacial autónoma.

En esta estructura se instaló el año pasado el ahora premiado sistema geotérmico, que consiste en seis pozos de 120 metros de profundidad y una bomba geotérmica de 50 kilovatios (kW) de potencia calorífica y 36 de potencia frigorífica. Se pretende que este sistema cubra el 75 por ciento de las necesidades de acondicionamiento térmico del local.

Sistema híbrido inteligente

Además, el sistema se instaló teniendo en cuenta las peculiaridades de uso del local, que preveía picos de muy alta actividad y poca predictibilidad de las demandas térmicas a lo largo del año. De esta manera se ideó un sistema híbrido que sumase a la geotermia una bomba de calor aerotérmica – este tipo de equipos aerotérmicos de alta eficiencia aprovechan la energía del aire con rendimientos elevados, llegando en condiciones muy particulares del ambiente del que se nutren a comportarse como una fuente de energía renovable- Entre ambas tecnologías de producción se alcanzan hasta 74 kW de potencia calorífica y 66 de frigorífica.

El sistema está ideado para priorizar el funcionamiento de la máquina de geotermia pero, si no se consigue alcanzar la temperatura de confort en un tiempo dado, arranca como apoyo la máquina de aerotermia. De hecho, si en un momento determinado el sistema inteligente detecta que el rendimiento de la geotermia es inferior, se invierte el esquema. Es decir, se ha dotado al sistema de control de una estrategia que le permite generar en cada momento con el equipo más eficiente. Además este sistema puede ser optimizado en el futuro con algoritmos predictivos y análisis dinámico del rendimiento.

Desarrollo del suelo radiante de la nave principal y estancias colindantes (Sacyr)

Ayudarse del propio edificio

Desarrollo del forjado activo entre plantas, para aprovechar la masa estructural como elemento inercial en diversas estancias del gran espacio multiusos.La rehabilitación de Peñuelas incluyó también el desarrollo de estructuras inerciales que, a través de un forjado activo entre plantas, aprovechan térmicamente la propia masa del inmueble. Estas estructuras se combinan, además, con suelo radiante en la nave principal y los locales colindantes.

La intervención de Sacyr en el edificio incluyó también la re-ingeniería e instalación de una red de conductos de renovación de aire y un conjunto de sensores térmicos para la predicción de comportamiento del terreno, para el óptimo rendimiento de los equipos de producción, y para la correcta gestión de las inercias térmicas.

Desde la empresa, destacan que el proyecto madrileño afianza la geotermia "como tecnología de elevada versatilidad, capaz de dar respuesta a dilemas técnicos, ambientales y económicos que difícilmente pueden hoy resolverse con otras tecnologías de climatización". Además, consideran que el premio otorgado por el Gobierno de la Comunidad ayuda a divulgar un proyecto "de éxito" para convertirlo en referente, no solo en el sector de la geotermia, sino, en general, en el de las instalaciones energéticas, cuyo presente y futuro pasan necesariamente por los sistemas medioambientalmente sostenibles.

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