Llega el buen tiempo y en Madrid se dispara el ajetreo. Gente de toda España e incluso de fuera de nuestras fronteras llega hasta Madrid para disfrutar de sus calles, sus bares o sus actividades. La vida en la calle vuelve con el buen tiempo y, aunque esto es muy positivo para la ciudad, también se generan ciertos problemas como es la contaminación acústica.
Lo que ocurre con este tema del ruido es que cada uno tenemos nuestra opinión. Están los que están a favor porque forman parte del ruido y los que están en contra porque forman parte de los que sufren este ajetreo. Especialmente los
vecinos de barrios como Malasaña, la Latina o el centro ven como los niveles de ruido aumentan de forma considerable con la llegada del buen tiempo.
El ayuntamiento, como durante todo el año, exige a los locales que cumplan con el
aislamiento acústico en Madrid. No obstante,
fuera de los locales, es difícil controlar el ruido y los vecinos exigen civismo para poder solucionar este problema.
De hecho, con el paso de los años, se han tomado medidas para que se pueda conciliar ambas partes de este problema. Muchos locales están poniendo
puertas acústicas y otros muchos controlan el ruido de la calle por medio de personal de seguridad. El ayuntamiento también ha intensificado los controles con
presencia de policía local en los barrios con más problemas de este tipo.
Civismo y comprensión son la clave para que este problema se solucione y que todos podamos disfrutar de la llegada del buen tiempo, tanto los que quieren salir a disfrutar del aire libre como los que quieren o tienen que quedarse en casa descansando.