La propuesta de extender el permiso de paternidad y maternidad a 18 semanas -frente a las dos y 16 actuales, respectivamente- costará a la Seguridad Social unos 1.500 millones de euros durante seis años, según ha indicado la responsable estatal de Igualdad de Podemos y diputada en la Asamblea de Madrid, Clara Serra.
Según ha explicado, la propuesta de cara a las elecciones generales, que ha sido respaldada por los simpatizantes, pasa por equiparar el permiso de paternidad por nacimiento o adopción al de maternidad, que sean intrasferibles, y que sea posible encadenarlos, al menos una parte. Seria progresiva y se implataría definitivamente a los seis años, a un ritmo de una quincena cada año.
La medida tiene dos partes. Una primera, que pasa por las dos primeras semanas obligatorias para los dos progenitores Y luego otras 16 semanas para cada uno, que no son obligatorias, pero que no se pueden transferir. Además, se pueden coger simultáneas o sucesivas, en bloque o fragmentadas.
La propuesta es muy parecida a la que ha sido implantada en Islandia y, en palabras de Serra, tiene el objetivo de fomentar la igualdad, reducir la brecha salarial y la promoción laboral de las mujeres y aumentar la natalidad.
"Es lo que ha ocurrido en Islandia, que al final en diez años de permisos ha habido una reducción de la brecha salarial enorme porque el permiso es igual para mujeres y hombres. Fomenta la natalidad porque hay muchas mujeres que no pueden tener hijos porque supone un coste laboral que no están dispuesta a asumir", ha explicado.