Tras los rigores del invierno, los almendros son una de las primeras especies que empiezan a florecer cuando el tiempo empieza a suavizarse. Ya han comenzado a abrirse sus yemas para dar paso una delicada floración que varía del blanco al rosa, como podrá contemplarse en su máximo esplendor entre este fin de semana y el próximo.
En Madrid, la Quinta de los Molinos es uno de los mejores para contemplar esta espectáculo natural. Situada en el distrito de San Blas, fue la finca de un alicantino, César Cort Botí, quien quiso traer a principios del siglo XX la esencia mediterránea a Madrid con la plantación de almendros, olivos y otros frutales. Ya en los ochenta pasó a ser un parque público.
Galería de imágenes: La Quinta de los Molinos, en flor