La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, hizo balance de sus años de gestión al frente del Ayuntamiento asegurando que ha reducido la deuda, los impuestos y el sector público; ha aumentado la inversión y ha actualizado la legislación municipal para liberalizarla y dotarla de dinamismo.
La regidora ha sacado pecho de que cogió un Ayuntamiento en estado crítico y en tres años ha recuperado la inversión y ha dejado parte de la deuda pagada, lo que se traduce, a su juicio, en oportunidades de presente y de futuro.
También destacó la gran transformación urbana realizada durante su mandato y la política de bonificaciones y reducciones tributarias, y la eliminación de tasas.