La fundación Telefónica acoge la exposición 'Terry O'Neill. El rostro de las leyendas', una selección de 66 imágenes en blanco y negro y color del gran fotógrafo británico de los mitos del cine, la música, la moda y la política de la segunda mitad del siglo XX. La muestra contiene algunas de las fotografías más célebres de O'Neill, quien ha centrado su carrera en el retrato, documentando así los momentos más intimistas y naturales de los grandes mitos del siglo pasado.
El estilo natural e inconfundible de O'Neill nace de la conjunción de dos factores: el uso
de la cámara de 35 mm, mucho más ligera y cómoda de manejar que las habituales de la
época, y el acceso excepcional a los fotografiados, con los que pasaba días enteros como
si fuera uno de ellos: "todos los fotógrafos utilizaban aún las aparatosas cámaras con
grandes planchas. "Yo iba con mi pequeña cámara de 35 mm que muy pocos conocían y
que había comprado en Fleet Street. Esa cámara, que me permitía tomar las fotos de
manera más espontánea, discreta y directa, fue como una puerta de bienvenida a la
fama".
Según O'Neill, hay tres reglas imprescindibles para ser un gran fotógrafo: ser lo más
invisible posible, tener una gran paciencia y saber combinar una gran discreción con
unas grandes dotes de relaciones públicas. El Londres del swinging de la década de los años 60, en plena efervescencia cultural y
social, fue documentado y vivido por varios fotógrafos de la época, entre los que se
encontraba Terry O'Neill junto a Terence Donovan o David Bailey. En 1963, realizó la
primera fotografía de los Beatles para el periódico Daily Sketch en el patio trasero de los
estudios de Abbey Road, donde el grupo grababa su primer disco, Please, please.
Además de ser la primera fotografía de los Beatles que se publicaba en prensa, también
fue la primera vez que un grupo aparecía en la portada de un periódico británico. La
tirada se agotó. A esta fotografía, le sucedieron muchas otras de grupos musicales de la
época que empezaban a despegar como los Rolling Stones, David Bowie o Elton John o
supermodelos como Jean Shrimpton o Twiggy, estrellas femeninas que poseían "una
personalidad y carisma excepcionales", según O'Neill.
Cuando O'Neill tenía veintiséis años, decidió ir a Hollywood a retratar a las grandes
estrellas. Con la ayuda de sus amigos Michael Caine y Richard Burton, O'Neill se
introdujo en el mundo del cine y retrató a Clint Eastwood, Paul Newman, Groucho Marx,
Ava Gardner, Steve McQueen y a la que fue su mujer, la actriz Faye Dunaway. Los astros
de la gran pantalla fueron recogidos por la mirada de O'Neill y formaron parte incluso de
su círculo personal. Pero el más retratado a lo largo de su trayectoria artística fue el
cantante Frank Sinatra, a quien fotografió durante 30 años, desde su primer encuentro
en Miami, durante el rodaje de La mujer de cemento (Lady in Cement, 1968).
Por su objetivo han desfilado también políticos de la talla de Winston Churchill, el primer
presidente de Sudáfrica elegido democráticamente y líder del antiapartheid, Nelson
Mandela o la primera ministra británica, Margaret Thatcher. Desde los 90 sólo acepta
encargos especiales como el retrato de la Reina Isabell II de Inglaterra o el 90
cumpleaños de Nelson Mandela.
Terry O'Neill (Londres, 1938) comenzó su carrera en el departamento de fotografía de
British Airways en el aeropuerto de Heathrow en Londres, donde retrataba a a los
viajeros que llegaban al país. En 1959 empezó a trabajar para el periódico Daily Sketch
en Fleet Street y su primer encargo fotográfico fue Lawrence Olivier.
A partir de ahí, retrató los inicios de las grandes bandas de pop y rock de los 60 en
Inglaterra. Después inició en Hollywood una carrera como fotógrafo profesional que le
permitió acercarse a los grandes del cine y retratarles con un estilo que le ha
caracterizado a lo largo de su trayectoria.
Terry ha sido galardonado con la medalla de la Real Sociedad Fotográfica Centenario en
2011 "en reconocimiento a su importante contribución al arte de la fotografía". El
fotógrafo ha producido portadas para medios como Time, Stern, Paris Match, The
Sunday Times Magazine, Vanity Fair y muchas otras publicaciones a lo largo de las seis
décadas de trayectoria profesional, además de haber creado pósters para el cine y
portadas de álbumes que se han convertido en iconos.
En la actualidad, su trabajo se exhibe en galerías nacionales y colecciones privadas de
todo el mundo y promueve los premios internacionales de fotoperiodismo que llevan su
nombre. Los fotógrafos Alessandro Penso, Wendy Sacks y Marc Wilson han sido
reconocidos con el Terry O'Neill Photography Awards 2012, instituido desde hace ocho
ediciones con el apoyo de The Royal Photographic Society para apoyar la trayectoria de
los profesionales del fotoperiodismo.
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FOTOGALERÍA: 'El rostro de las leyendas'