Equo Madrid elige a su mesa de representantes este fin de semana en un congreso en el que además debatirán sus líneas de actuación futuras.
La mesa de Equo Madrid se renovará este fin de semana durante su
I Congreso después de una votación presencial y
on-line que ya ha empezado y en la que
pueden participar tanto afiliados como simpatizantes que se hayan identificado. Los doce representantes -seis hombres y seis mujeres- se elegirán por el sistema de voto único transferido, que busca sacar el máximo partido a las preferencias expresadas por cada participante.
En este I Congreso, que se celebra en la Fundación Abogados de Atocha de CCOO y está abierto al público general, también se dará cuenta de la gestión y las cuentas del partido, y
se continuará con los debates que se llevan desarrollando varias semanas bajo el nombre de
laboratorios de ideas. La sostenibilidad, la economía y la democracia son los ejes sobre los que tratarán los grupos de trabajo. "Buscaremos posiciones comunes. Si es necesario, siempre hay más debate", indicó la actual coportavoz, junto a Ramón Linaza, Inés Sabanés, este viernes.
"Queremos un cambio en Madrid. Estamos viviendo un proceso de deterioro, de deslegitimación de las instituciones en España. En Madrid hay una doble crisis institucional con dos personas al frente del Ayuntamiento y la Comunidad que no han encabezado las candidaturas", resumió Ramón Linaza, quien citó la futura "venta" del Canal de Isabel II, "la privatización de la sanidad" o "el caso Madrid Arena y las irregularidades que se están destapando" como algunos de los problemas por los que atraviesa la región.
Redes de cambio
Inés Sabanés señaló que el objetivo de Equo Madrid es combatir
"el urbanismo desatado, el crecimiento especulativo o la privatización de servicios públicos". Para ello, "hay que construir redes de cambio. Nosotros tenemos nuestro debate, pero para cambiar es necesario sumar muchos esfuerzos y construir redes desde abajo", aseguró en la rueda de prensa que han dado este viernes a las puertas de la Casa de la Carnicería, en plaza Mayor, lugar elegido por ser "una muestra de la política de despilfarro que ha llevado el Ayuntamiento estos años".
Este edifico, propiedad del Ayuntamiento y catalogado como bien de interés cultural, albergaba la Junta de Distrito de Centro y ahora se quiere destinar a un hotel de lujo, mientras que los servicios que se prestaban en él se han trasladado a otro que está alquilado. Por el momento, la Casa de la Carnicería está vacía.