Los ciudadanos, las fuentes de información, la relación con los lectores, las redes sociales y el quehacer diario de los periodistas fueron sometidos a debate por un nutrido grupo de profesionales en Café y Periodismo, un evento mensual patrocinado por la Fundación Telefónica y Acens que en esta ocasión abordó las claves de la información local.

Ana Alfageme, responsable de social media en El País, fue la encargada de abrir el debate abordando lo que supone "contar una ciudad" desde el punto de vista del servicio público y de la fiscalización de los gobernantes. Después llegó el turno para Alberto Castillo, director de Gente en Madrid, que incidió en el papel del periodismo local como "la madre de todas las batallas". Defendió los temas próximos al ciudadano frente a otros más políticos como el caso Gürtel, lo que provocó un intenso debate sobre si este tipo de asuntos interesan o no a los ciudadanos y la forma idónea de abordarlos.
Diego Casado, redactor jefe de SomosCentro, pusoo el énfasis en un nuevo nicho de mercado, la información hiperlocal, centrada en los barrios. A su juicio, un "nuevo camino por explorar" cuya demanda está quedando demostrada con la proliferación de medios dedicados a áreas cada vez más reducidas y con un fuerte acento en lo cotidiano.

Después llegó el turno de Ángel Calleja, encargado de la información sobre la Comunidad de Madrid y los Transportes en
Madridiario. Para Calleja, lo local "no es un cajón de sastre donde meter todo lo que no es nacional, ni sociedad, ni medio ambiente, ni cultura", sino una especialidad informativa con entidad propia que tiene un peso específico dentro de la actualidad. Las redes sociales, explicó, son una nueva herramienta que, como este digital está comprobando, permite interactuar con los lectores, saber lo que demandan y recabar pistas informativas.
Por último, Mari Trini Giner, responsable de Lavapiés Hoy, introdujo un nuevo tema de debate, el nuevo modelo de comunicación bidireccional con los lectores, y apuntó que, desde su punto de vista, "el periodismo, cuando es un negocio, deja de serlo".
Esta y otras aseveraciones fueron sometidas a debate por las decenas de profesionales que acudieron al encuentro y que tuvieron tiempo de abordar asuntos como las presiones políticas a los periodistas, el 'periodismo de declaraciones' o las relaciones con los ciudadanos, convertidos, cada vez más, en interlocutores con voz propia e individualizada de los medios de comunicación y fiscalizadores de su tarea.