27/09/2016@08:42:00
Quienes tienen hijos seguro que conocerán las piscinas de bolas en las que los niños se lanzan por trepidantes toboganes para caer en espacios llenos de esferas de colores, trepan por castillos interminables y saltan en colchonetas con piruetas de todo tipo. Un ocio dirigido a los más pequeños pero que desde hace un par de años también pueden disfrutar los adultos. En la Comunidad de Madrid solo hemos encontrado dos espacios donde los mayores pueden convertirse en niños por unas horas.