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Colonia del Tercio y Terol (Carabanchel)
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Colonia del Tercio y Terol (Carabanchel) (Foto: Hispania Nostra)

El deterioro de la identidad de la Colonia del Tercio y Terol (Carabanchel): "Acabará desapareciendo"

Colonia del Tercio y Terol

Por Hugo García Reina
sábado 11 de octubre de 2025, 08:00h
Actualizado: 09/12/2025 19:55h
La Colonia del Tercio y Terol, ubicada en el distrito de Carabanchel, cerca de la pradera de San Isidro, es el único conjunto histórico ejecutado en Madrid de los planificados por la Dirección General de Regiones Devastadas después de la Guerra Civil.

Este barrio de más de 600 viviendas unifamiliares corre hoy el riesgo de perder su identidad a causa de la evolución demográfica, económica urbanística de la zona, que no es ajena a los procesos de desarrollo, gentrificación y especulación de la capital. Por ello, Hispania Nostra, asociación en defensa del patrimonio cultural, ha incluido esta colonia en su Lista Roja de "elementos patrimoniales en riesgo de desaparición, destrucción o alteración esencial de sus valores".

"La construcción de Madrid Río y del Pasillo Verde ha provocado una subida de precios que ha llevado a la gente a saltar al otro lado del Manzanares, generando una presión sobre este tipo de viviendas", explica Víctor Antona, portavoz del comité científico de la Lista Roja de Hispania Nostra.

Ejemplo de reconstrucción de la posguerra

Esta colonia de casas bajas se construyó a principios de la década de los 40 del siglo pasado en base a un proyecto dirigido por el arquitecto Luis Moya Blanco y ejecutado por Luis Díaz-Guerra y Milla y Ramiro Avendaño Paisán. Según Hispania Nostra, se trata de "uno de los más claros ejemplos de reconstrucción de la etapa de la posguerra" y uno de los mejores en términos de "proporción de uso público y privado, la estructura y la calidad arquitectónica y urbanística del conjunto".

La Colonia del Tercio y Terol es un barrio de casas bajas -683 viviendas, la mayoría de dos plantas, otras de tres con local comercial en la baja- y viviendas que oscilan entre los 65 y los 45 metros cuadrados construidos. Estas dimensiones "relativamente reducidas" han dado lugar a que determinado tipo de particulares, una vez modificado el Plan General de Ordenación Urbana de Madrid (PGOUM) DE 1997, y sobre todo a raíz del relevo generacional iniciado a partir de 2010, esté alterando la fisionomía de sus casas.

"Es evidente que no todos han hecho modificaciones -matiza Antona- pero cuando se dan este tipo de procesos de desarrollo y cambio de manos, uno ve la necesidad de modernizar la vivienda o de ampliarla a costa de las zonas comunes".

"La fisionomía de ese tipo de edificaciones acabará desapareciendo"

El portavoz vaticina que "en un plazo de tiempo determinado, toda la fisionomía de ese tipo de edificaciones y construcciones, que están muy enraizadas en toda Europa, acabarán desapareciendo" y augura una transformación acelerada de la colonia que ya es visible sobre el terreno: "Si paseas entre Usera y San Isidro ves montones de obras, de modificaciones o de reformas en pisos, lo que quiere decir que está habiendo una transformación de esas viviendas hacia otro tipo de soluciones habitacionales".

El "muy permisivo" Plan Especial de 2019

En la ficha que Historia Nostra dedica a este barrio se apunta también a la aprobación en 2019 del Plan Especial de mejora de las condiciones como uno de los agravantes del proceso. Desde entonces, dicen, "se ha realizado un elevado número de intervenciones, algunas de ellas fuera de normativa, que, ponen en riesgo las condiciones de soleamiento, ventilación e iluminación de las viviendas colindantes".

Víctor Antona explica que, efectivamente, ha habido modificaciones que no se admiten en el Plan Especial de 2019, "ya de por sí muy permisivo", y pone como ejemplo ocupaciones de las ampliaciones de los patios, ampliaciones de los huecos de las ventanas o construcciones de cubiertas planas, cuando debían ser a dos aguas.

La asociación no mantiene interlocución con los propietarios, pero sí ha puesto esta problemática en conocimiento del Ayuntamiento de Madrid. En cualquier caso, y más allá de los casos que se salen de la normativa, el portavoz del comité científico de la Lista Roja opina que, aun entendiendo las necesidades de la gente, el consistorio debería haber sido "más exigente" a la hora de mantener la "esencia" de la colonia.

"Al final, el problema de todo esto es que es una transformación de la fisonomía de la ciudad de la que hoy a lo mejor no somos muy conscientes, pero probablemente de 50, 60, o 70 años entederemos que ha sido una lástima que se permitiera ese tipo de cosas porque se habrá perdido de manera irreversible lo que era un conjunto con unas señas de identidad muy claras", concluye Victor Antona.

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