El pasado lunes, 28 de abril, día señalado en el calendario por el ‘gran apagón’ que dejó a la Península Ibérica sin luz durante horas, Ifema Madrid presentaba su particular apagón musical.
La organización anunciaba en rueda de prensa que no realizará más conciertos al aire libre ante las numerosas quejas recibidas a lo largo de los años por parte de los vecinos de la zona, alegando “una cuestión de respeto acústico”.
“No hemos cancelado ningún festival, simplemente no se van a acoger al aire libre este año. Es una decisión, se les ha trasladado a los promotores de la industria de música en vivo”, explicaron desde Ifema.
Esto ha afectado a cinco grandes citas con la música que iban a tener lugar allí en los meses de junio y septiembre: los festivales Love the 90’s, Love the Twenties, I Love Reggaeton, Brava Madrid y Madrid Salvaje. Las promotoras de estos eventos han tenido que trabajar a contrarreloj para encontrar un nuevo lugar donde trasladar los festivales, siendo el Recinto Ferial de Torrejón de Ardoz y el Auditorio Miguel Ríos de Rivas-Vaciamadrid.
Ruidos, atascos y suciedad en el entorno del Recinto Ferial de Torrejón
Torrejón de Ardoz ya calentó motores en el puente de mayo, acogiendo en su recinto ferial a 35.000 personas que acudieron a la cuarta edición del festival Elrow Town Madrid, algo que ha comenzado ya a movilizar a los vecinos de la zona a través de una petición de change.org promovida por el partido Contigo Torrejón bajo el lema ‘No queremos Torrejón capital del Festival’.
Será con la llegada del otoño cuando, en dos fines de semana seguidos, Torrejón albergue los festivales Brava Madrid (19 y 20 de septiembre) y Madrid Salvaje (27 y 28 de septiembre).
Desde Contigo Torrejón denuncian que el recinto, hasta hace unos años, albergaba las fiestas de la localidad en el mes de junio, las cuales no llegaban a alargarse más de cinco días, así como algún evento popular, pero ahora “este recinto se ha convertido en un espacio constante de fiestas”.
“Además de las fiestas populares, ahora se suman dos meses en Navidad con las Navidades Mágicas, el mes de mayo con varios conciertos del Urban Fest, Arty World durante todo el mes, así como en el mes de septiembre y otros eventos a lo largo del año, ahora sumamos estos tres festivales”, lamentan.
“Nos han llegado muchas quejas porque los vecinos están hartos de tantos eventos debajo de las ventanas. No solo es el ruido, es el problema de aparcamiento, atascos y suciedad. El Elrow se vivió con ruidos durante 12 horas constantes por la música; incluso vecinos de otros barrios a una distancia de unos tres kilómetros oían la música”, comentan a Madridiario.

Otro de los contratiempos a los que hacen mención desde Contigo Torrejón es que, con cada evento, este recinto –que es un parque público– queda cerrado para el uso de los torrejoneros desde el montaje del evento, su celebración y el desmontaje.
“Los intereses de los torrejoneros quedan supeditados a los intereses publicitarios de empresas privadas, favores y otros intereses que nada tienen que ver con nuestro municipio”, critican.
“El Ayuntamiento es consciente de todas las quejas de los vecinos. De hecho, para hacer un 'lavado', han cancelado un evento de motos en la Plaza de Toros y han comunicado que el Urban Fest será solo un día en lugar de dos. Es decir, un festival autóctono que se lleva celebrando varios años se ve recortado por haber traído tres festivales que han sido "expulsados" de Ifema, entre otras cosas, por las quejas de los vecinos sin, aparentemente, sin ningún beneficio económico para las arcas municipales (porque no se ha dado a conocer el contrato que se ha firmado), y que no han consultado con ningún vecino”, añaden.
Consideran que, con “una buena planificación y escuchando a los vecinos”, se puede encontrar el equilibrio entre el disfrute de los asistentes a estos festivales y el descanso de los vecinos de la zona.
El Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz declara a Madridiario que envió a todos los vecinos de la zona un documento en el que se enumeraban las medidas que se llevarían a cabo durante la celebración de estos nuevos festivales.
Una de ellas es el Plan de Movilidad, por el cual los coches son redirigidos a los parkings de los polígonos Almendros y Las Monjas, evitando así la congestión en las zonas residenciales. Por otro lado, destacan que los festivales terminarán a las 00:00 horas y el escenario principal estará orientado hacia el Polígono Las Monjas, con el objetivo de reconducir el sonido. Asimismo, anunciaron que “la llegada de estos tres festivales se compensará con la eliminación o traslado de otras actividades con afección acústica”.
“Desde el equipo de Gobierno local mostramos nuestra absoluta perplejidad por las críticas de PSOE y Más Madrid a estos tres festivales, con argumentos tan ilógicos como que estos aumentarán los beneficios a los hoteles torrejoneros, cuando esto –como el resto de repercusión favorable en la economía local– es incontestable y positivo para Torrejón. Más aún cuando estos dos partidos en la vecina ciudad de Rivas Vaciamadrid, donde gobiernan, van a celebrar, al menos, cuatro macrofestivales que también se hacían en Ifema. ¿Acaso los festivales en Torrejón son malísimos para los vecinos, según PSOE y Más Madrid, pero buenísimos donde ellos gobiernan?”, exponen desde el Consistorio torrejonero.
El Auditorio Miguel Ríos y los vecinos de Rivas Futura: un ejemplo de buena convivencia
En la otra cara de la moneda se encuentran los vecinos del barrio Rivas Futura, que viven en la zona del Auditorio Miguel Ríos, donde, aparte de conciertos ya programados, fiestas municipales y del barrio y otros festivales trasladados allí como el Río Babel, se celebrarán este verano Love the 90’s (14 de junio), Love the Twenties (21 de junio) y I Love Reggaeton (7 de julio), algo que no ha perturbado del todo la paz de los ripenses y desde la AAVV Rivas Futura argumentan a Madridiario el porqué.

“La vía principal de acceso al Auditorio Miguel Ríos es la Avenida Aurelio Álvarez, la cual fue construida hace poco más de diez años y, en torno a ella, se ha ido conformando en los últimos tiempos el corazón de lo que llamamos Rivas Futura. De esta cronología se desprenden dos primeras conclusiones: que el Auditorio Miguel Ríos lleva ofreciendo conciertos mucho antes de que hubiese nada construido a su alrededor, y que Rivas Futura es un barrio muy joven”, indican.
“Por ello, la gran mayoría de vecinos y vecinas que vivimos aquí sabíamos a lo que veníamos y, por otro lado, al tratarse en su mayoría de gente joven, muchas de nosotras y nosotros somos también consumidoras y consumidores habituales de este tipo de eventos”, agregan.
Asimismo, el trabajo del Ayuntamiento en cuanto a adaptar los eventos a las necesidades de la zona en estos años ha ayudado a que la convivencia sea óptima: “Al principio había una afluencia de coches tan grande que algunos acababan aparcando por error en la entrada de algún garaje. El Ayuntamiento fue utilizando las parcelas municipales vacías para habilitar zonas de aparcamiento en las áreas aledañas”.
“Hoy en día, disponemos de autobuses lanzadera, líneas especiales, refuerzos en el servicio de Metro y dos grandes parkings disuasorios a la entrada del municipio durante los días de evento. Incluso se cierra el tráfico en las calles principales, permitiendo únicamente el acceso a residentes”, celebran desde Rivas Futura.
En cuanto a los ruidos, desde la asociación de vecinos señalan que, aunque “hay personas a las que puede molestar más o menos, dependiendo de la orientación de sus viviendas”, los horarios se cumplen “estrictamente” y la mayoría de eventos suelen celebrarse en fin de semana. “Por supuesto, siempre habrá personas más perjudicadas, como quienes trabajan los fines de semana, de igual manera que podría verse afectado quien trabaja de noche y tiene un parque o una terraza de bar bajo su casa”, apuntan.
Hacen hincapié también en el refuerzo de la seguridad cada vez que hay algún concierto, la ampliación de contenedores de basura y de efectivos de limpieza y los ingresos que reporta en negocios de la zona, así como en las arcas municipales, “lo que redunda, en definitiva, en beneficios para todas las vecinas y vecinos de Rivas”.
¿Qué mejorarían? “Muchos vecinos se quejan de que algunas personas hacen sus necesidades en cualquier parte antes de los conciertos. Se podrían plantear soluciones como la instalación de baños portátiles en lugares estratégicos para evitar este problema, siempre y cuando el coste de su alquiler lo asuma la empresa promotora del evento”, plantean desde la asociación vecinal.