Asociaciones vecinales y ecologistas del entorno del río Guadalix han convocado una marcha ciudadana el próximo 26 de abril contra el “ladrillazo de los nuevos planes urbanísticos” de la zona. En concreto, contra los proyectos SAU-21 (El Molar) y Algete Norte.
La Plataforma Ecologista Madrileña ha difundido un comunicado en el que expresa que estos proyectos “representan la creación de una nueva ciudad de 8.000 viviendas, una amenaza significativa para nuestro medio ambiente y estilo de vida”, y añaden que “la preservación del río Guadalix y su entorno natural y agrícola es esencial para garantizar un equilibrio ecológico, social y cultural en nuestra región”.
La portavoz de Grama y Liberum Natura, María Ángeles Nieto, explica que se trata de dos iniciativas proyectadas sobre suelo agrícola, "en una zona carente de infraestructuras y alejada de los núcleos urbanos". El caso del SAU-21, por ejemplo, estaría a unos 12 kilómetros del término municipal de El Molar.
Algete Norte y SAU-21: una nueva ciudad de 8.000 viviendas

Algete Norte es un complejo urbanístico que plantea la construcción de unas 1.200 viviendas entre el río Guadalix y la Urbanización Ciudad Santo Domingo, en el municipio de Algete, próximo a la autovía A-1.
Según el Ayuntamiento de la localidad, el nuevo desarrollo contará con un centro municipal cultural, con zonas comerciales para que se instalen locales que den servicio a sus vecinos, con amplias avenidas y con grandes zonas verdes. Todo esto, con el objetivo de “fomentar la nueva vivienda en Algete para que los jóvenes y las personas que viven en la localidad tengan una opción inmobiliaria”.
Por su parte, el Ayuntamiento de El Molar, municipio vecino de Algete, plantea construir más de 6.500 viviendas en el sector SAU-21, colindante con las parcelas en las que está previsto el proyecto de Algete Norte, junto a la Urbanización Ciudad Santo Domingo.
"Los proyectos suponen la destrucción total de la zona"
Las asociaciones convocantes argumentan que estas urbanizaciones podrían generar un incremento de 100.000 vehículos diarios en la A-1, lo que causaría “graves problemas de congestión y una mayor emisión de gases contaminantes que afectará tanto a la calidad del aire como a la calidad de vida en la zona”. A juicio de los ecologistas, el desarrollo urbanístico “pone en peligro los corredores ecológicos que conectan la ZEPA cerealista del este de la Comunidad de Madrid con el Parque regional de la Cuenca Alta del Manzanares y espacio Red Natura 2000, destruyendo hábitats vitales para la fauna y flora autóctonas”.
María Ángeles Nieto entiende que plantear estos proyectos "en medio de la nada" obliga a transformar el terreno de una zona muy amplia. Tanto Algete Norte como el SAU-21 requerirían la construcción de grandes infraestructuras de conexión que, en palabras de la portavoz de Grama y Liberum Natura, "supondría la destrucción total de la zona tal y como la conocemos. El río Guadalquivir ya está bastante presionado por los polígonos industriales y la Urbanización Ciudad Santo Domingo, y los nuevos accesos tendrían que construirse sobre el mismo río".
"Demanda de vivienda" o "pelotazo urbanístico"
La respuesta ante la demanda de vivienda es una de las razones que esgrimen los promotores de ambos proyectos. En el borrador del Plan Parcial del Sector SAU-21 del PGOU El Molar se lee que “el crecimiento y los cambios de tipología de viviendas que necesitan las nuevas generaciones –2,1 personas de media por hogar– supone que la Comunidad de Madrid necesita construir viviendas en los próximos 14 años para 574.000 nuevos hogares”.
Además, se alude a un “desequilibrio territorial” entre el norte y el sur del área metropolitana de Madrid: “La mitad inferior concentra cerca de un 60 por ciento de la población, mientras que el eje A-1 es el menos poblado de los seis principales ejes de Madrid”.
"La Comunidad de Madrid utiliza como excusa y reclamo la falta de vivienda"
Frente a ello, la Plataforma Ecologista de Madrid sostiene que la Comunidad de Madrid “está inmersa en un nuevo ciclo de hiper expansión urbanística” que “utiliza como excusa y reclamo la falta de vivienda, cuando el problema real es que un bien básico se ha vuelto a convertir en un rentable producto de inversión”.
María Ángeles Nieto asegura que "tanto en Algete como en El Molar hay suelo suficiente alrededor del casco urbano para la construcción de nueva vivienda o para para la activación de viviendas que estén en desuso". La portavoz establece que "estos desarrollos son innecesarios" y que, lejos de solucionar el problema de vivienda, "servirá para colapsar la ya saturada autovía desde hace años".
“La nueva ciudad que se pretende construir en el entorno del río Guadalix, más parece un pelotazo urbanístico que una solución real al problema habitacional, alimentando una nueva burbuja inmobiliaria con posibles consecuencias económicas devastadoras”, concluyen los ecologistas en el comunicado difundido.
En lugar de la puesta en marcha de estos proyectos, las entidades convocantes proponen “soluciones reales” para las comunidades de Algete y El Molar: La implementación de trenes de Cercanías, más viviendas dentro de los núcleos urbanos existentes y la creación de centros de trabajo.
La Plataforma Ecologista Madrileña (compuesta por ARBA, Asociación Ecologista del Jarama El Soto, GRAMA, Jarama Vivo y Liberum Natura) y otras entidades que se han sumado a la causa marcharán el 26 de abril, desde la Urbanización Santo Domingo, para “protestar contra la ocupación de estos territorios y a exigir un modelo de desarrollo más sostenible”.