Con clientes en 85 países -entre los que destacan EE.UU., Reino Unido, Alemania y Francia-, la empresa madrileña Redcast Heritage ha alcanzado sus mejores cifras de negocio en los últimos años con más de 26.000 prendas distribuidas por todo el mundo. Un modelo de negocio que combina tienda online y presencial, y que se ha convertido en un caso de éxito que nada tiene que ver con el fast fashion.
¿Cuándo y por qué surge la idea de montar la empresa?
La historia de Redcast Heritage comenzó en 2018, cuando nosotros (Eduardo Sánchez e Isabel Moreno) fundamos la empresa con la visión de cubrir una necesidad existente en el mercado y de una pasión. La inspiración surgió en 2008 cuando descubrimos el excepcional denim japonés y quedamos fascinados por su calidad e interesante historia. En aquel entonces, adquirir estos jeans en España y en gran parte del mundo era todo un desafío, ya que solo unas pocas tiendas nicho en ciudades como Londres o Berlín los ofrecían, y sus ecommerce aún no estaban desarrollados.
A lo largo de los años, aunque algunas de estas tiendas comenzaron a tener presencia online, observamos que no se dedicaban lo suficiente a este canal y seguían centradas principalmente en la venta física. Pensamos que había que ir un paso más allá y ofrecer una experiencia de compra premium acorde al producto (detalladas descripciones de producto, fotos de calidad que permitieran casi tocar la prenda, una atención al cliente muy personalizada y ofrecer envíos a todo el mundo en tiempo record).

La creación de nuestra empresa se basa en la convicción de que no podríamos vender un producto en el que no creyéramos o del cual careciéramos de conocimiento profundo. Nuestra misión va más allá de simplemente comercializar ropa; queremos transmitir una filosofía de consumo consciente, fomentando la idea de adquirir menos pero de mejor calidad. Buscamos ofrecer prendas atemporales con historias únicas detrás de ellas, prendas que perduren en el tiempo y que reflejen nuestro compromiso con la excelencia y la durabilidad. Creemos firmemente en la importancia de invertir en piezas que no solo satisfacen las necesidades de hoy, sino que también resisten el paso del tiempo con elegancia y autenticidad.
¿Cómo es Redcast Heritage y qué ofrece?
Redcast es una tienda multimarca de hombre especializada en denim japonés y prendas inspiradas en clásicos de la ropa americana como camisas de franela, botas piel, cazadoras de cuero, sudaderas, entre otros. Todas ellas llevadas a un extremo de calidad difícil de encontrar hoy en día y que sólo los japoneses son capaces de alcanzar, gracias a su obsesión por la perfección y al uso de telares y maquinaria vintage capaces de conseguir texturas y acabados únicos e imposibles de alcanzar en la producción en masa de hoy en día. Actualmente contamos con 40 marcas, 36 de ellas japonesas, cuatro americanas y una Italiana. Todas ellas comparten esa obsesión, la atención por el detalle, además del uso de maquinaria y técnicas antiguas, y a su vez sostenibles, algunas de ellas ancestrales, como la aplicación de tintes naturales derivados de tipo de plantas japonesas.
La empresa se ha convertido en un caso de éxito, ¿cuáles han sido las claves?
Conocer muy bien a nuestro público objetivo al ser previamente nosotros consumidores del producto, así como ser conscientes de sus necesidades. Además, Redcast surge de una pasión y no únicamente con un fin comercial, algo que también entendemos que es clave en el éxito de un negocio. También hemos estado en el momento oportuno ya que nuestro nacimiento coincidió con el boom del ecommerce durante la pandemia.
¿Qué diferencia vuestra marca del resto?
El producto y servicio que ofrecemos. El producto es único y muy difícil de encontrar hoy en día. Por poner un ejemplo, las cazadoras de cuero que vendemos utilizan piel de caballo curtida durante más de un año en una de las últimas curtidurías que quedan en el mundo dedicadas a la piel de caballo. Es un pequeño negocio ubicado en Himeji, Japón, y producen las mejores pieles que se pueden encontrar hoy en día. En cuanto al servicio, nuestra atención al cliente en pre-venta y post-venta es nuestro punto fuerte, tal y como acreditan las más de 1.000 reviews que tenemos en nuestra tienda online y en foros especializados. Además, nuestros plazos de entrega desde que el cliente hace la compra son difíciles de mejorar. Por ejemplo, entregamos en 24 horas a Nueva York, 48 horas al resto de Estados Unidos, y en sólo tres días a Australia.
¿Qué previsiones tenéis para este 2024?
Prevemos un incremento en la facturación similar a la del último año, superando los 2,5 millones de euros. Nuestro equipo aumentará también en los próximos meses así como el número de marcas y variedad de productos.

¿Se ha producido un cambio en los hábitos y tendencias?
Sí, sin duda. Cada vez son más las personas que vienen a nuestra tienda para renovar su armario por completo, en busca de básicos como vaqueros o camisetas que les duren décadas, cansados de la baja calidad de las prendas del fast-fashion a las que muchos están acostumbrados. Estos clientes han empezado a preocuparse también por dónde están hechas las prendas o por los materiales utilizados.
La industria textil, ¿es más sostenible?
La industria textil ha adoptado ampliamente el término "sostenible" en los últimos años. En algunos casos, sí que se han logrado implementar prácticas sostenibles, pero en otros, la sostenibilidad parece ser más una estrategia de marketing que una realidad tangible. Términos como poliéster reciclado, algodón orgánico y tintes naturales a menudo son difíciles de trazar, y en muchos casos, las proporciones utilizadas de dichos materiales son mínimas. Desde nuestra experiencia, hemos notado que los verdaderos productores sostenibles no alardean de ello; más bien, es un compromiso arraigado que han mantenido a lo largo de generaciones.
Este enfoque genuino hacia la sostenibilidad es algo que hemos observado de manera consistente en nuestros viajes a Japón. Por ejemplo, en Okayama, las fábricas de telas y tintes están estratégicamente ubicadas cerca de arrozales. Esta ubicación no es casualidad; se elige para que el excedente de agua utilizado en los tintes se filtre de manera impecable y se utilice para regar los campos de arroz. Este simple gesto es solo un ejemplo entre muchos que ilustran el compromiso a largo plazo de la industria textil japonesa con la sostenibilidad.