Agentes de la Unidad de Intervención de la Policía Nacional (UIP) han completado este martes el desalojo de un edificio okupado durante más de una década en Alcobendas. La mayoría de los desahucios se realizaron el viernes pasado, pero había cuatro domicilios usurpados en los que no se contaba con todas las notificaciones judiciales oportunas, por lo que se aplazó su lanzamiento.
A las 6 de la mañana de este martes han llegado varias unidades policiales y no han encontrado nadie en estas cuatro viviendas. Por tanto, la operación policial se ha desarrollado de forma tranquila y sin detenidos. Los agentes se han replegado a mediodía pero mantendrán una vigilancia discreta en la zona para evitar reokupaciones.
Mientras tanto, cerrajeros contratados por la propiedad del inmueble ya han colocado puertas antiokupación y están cambiando las cerraduras de las viviendas. Otros operarios con mascarilla están limpiando las zonas comunes por la basura acumulada durante tantos años. Esta tarde han permitido a los inquilinos desalojados recoger los enseres que puedan.
El macrodesalojo comenzó el viernes también a primera hora de la mañana. Aunque fue pacífico, se registraron algunos momentos de tensión, sobre todo durante la detención de un hombre español del 47 años con un reclamación judicial para detención e ingreso en prisión, y otra de detención por quebrantamiento de condena y orden de alejamiento por malos tratos. Y el arresto de una mujer española de 55 años con una reclamación para detención e ingreso en prisión por tráfico de drogas.
El bloque de 64 viviendas, 61 de ellas okupadas, se ubica en el número 26 de la calle Francisco Largo Caballero de este municipio madrileño. En él vivían 300 personas. La mayoría de las familias residían en las viviendas desde hace casi 10 años. Desde el 29 de mayo por la tarde a todas se les notificó del desahucio en persona, para que retiraran los enseres, o por una orden judicial debajo de la puerta si no se encontraban en el domicilio.
En el operativo, compuestos por 250 agentes, participaron miembros de la Unidad de Intervención Policial (UIP), de la Unidad de Seguridad Ciudadana, de Extranjería, de la Policía Local de Alcobendas y el equipo de vigilancia aérea, que ha contado con drones y un helicóptero. Además, ha intervenido servicios sanitarios, sociales y Protección Civil, entre otros.