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El doctor Luis Puente durante una intervención
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El doctor Luis Puente durante una intervención (Foto: Hospital General Universitario Gregorio Marañón)

Ocho hospitales madrileños a la vanguardia en investigación e innovación

Por Fernando Rodríguez
lunes 06 de diciembre de 2021, 19:00h

La Sanidad madrileña está de moda. El pasado mes de octubre la revista norteamericana ‘Newsweek’ hacía pública la World´s Best Specialized Hospitals 2022, una clasificación que recoge los mejores hospitales especializados del mundo. Entre ellos se han colado hasta ocho centros públicos de la Comunidad en un total de diez disciplinas médicas.

Los hospitales del Servicio Madrileño de Salud (SERMAS) recogidos en la lista son La Paz, Gregorio Marañón, Clínico San Carlos, 12 de Octubre, Ramón y Cajal, Niño Jesús, La Princesa e Infanta Leonor. Por si fuera poco, La Paz y Gregorio Marañón han logrado un puesto en todas las especialidades clínicas tenidas en cuenta: Aparato Digestivo, Cardiología, Cirugía Cardiaca, Cirugía Ortopédica, Endocrinología, Neurocirugía, Neurología, Neumología, Oncología, Pediatría y Traumatología.

Para la elaboración de este prestigioso listado, que ha tenido en cuenta tanto centros de titularidad pública como privada, ‘Newsweek’ ha encuestado a más de 40.000 expertos del sector sanitario (médicos y otros profesionales de la salud) y gestores de hospitales en más de una veintena de países.

Asimismo, 'Forbes', la prestigiosa publicación especializada en el mundo de los negocios y las finanzas, ha incluido recientemente al Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz entre los 20 mejores hospitales del mundo. En el ranking liderado por la estadounidense Clínica Mayo de Rochester (Minnesota), la Fundación ha terminado en el puesto número 12.

La evaluación ha tenido en cuenta otras clasificaciones especializadas, los índices de excelencia apoyados por la comunidad médica internacional y aspectos tales como el liderazgo en materia de ‘excelencia’ o el nivel de la asistencia hospitalaria, es decir, la atención que se presta a los pacientes las 24 horas del día.

Esta no es la primera vez que este centro médico privado, aunque con concierto público y gestionado por el Grupo Quirónsalud, es galardonado a nivel internacional. Entre otros, la Fundación Jiménez Díaz cuenta también en su haber con reconocimientos como el EFQM Global Award, con el que la Fundación Europea para la Gestión de la Calidad premia a aquellas empresas con resultados excelentes en materia de gestión, o la certificación del Sistema de Gestión en I+D+i en base a la norma UNE 166002.

Más recientemente, la Fundación ha sido galardonada con un Premio de Honor por su compromiso con la atención sanitaria y la seguridad de los ciudadanos en los New Medical Economics 2021, con los que la cabecera digital sanitaria reconoce cada año la labor de profesionales, servicios de administración y todas aquellas entidades que han contribuido de manera significativa al desarrollo de la Biomedicina y las Ciencias de la Salud en España.

Los hospitales de la región también destacan por su buen hacer en los campos de Pediatría y Neonatología. Coincidiendo con el Día Mundial de la Prematuridad, celebrado el pasado 17 de noviembre, hasta cinco centros públicos han recibido el ‘Patuco de Honor’, una distinción que otorga la Asociación de Padres de Niños Prematuros por la atención y cuidados a bebes y sus familias. Los hospitales del SERMAS que han recibido este reconocimiento son Príncipe de Asturias, Severo Ochoa, Clínico San Carlos, Infanta Leonor e Infanta Cristina.

EPOC y asma

Más allá de premios y rankings, el sistema público de salud en la región destaca por proyectos de investigación y ensayos clínicos tan relevantes como los que se llevan a cabo en el Hospital General Universitario Gregorio Marañón o en el Hospital Universitario La Paz.

Con 25 años de investigación a sus espaldas, más de 150 publicaciones en revistas internacionales y varias decenas de proyectos culminados con éxito, el doctor Luis Puente mantiene la ilusión del primer día. El jefe del Servicio de Neumología del Gregorio Marañón coordina en la actualidad un grupo de investigación multidisciplinar, formado por cirujanos torácicos y anestesistas, que trabaja para desarrollar fármacos eficaces para el tratamiento de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, más conocida como EPOC, el asma y la forma en que ambas limitan la actividad física de quienes las padecen.

“En estos momentos estamos empezando un ensayo clínico con un diseño doble ciego. En él participa un grupo de 15 pacientes que ingresan con frecuencia en el hospital. Algunos reciben placebos y otros una triple terapia basada en dos tipos de broncodilatadores y un corticoide inhalado que permiten reducir su esfuerzo respiratorio y, al mismo tiempo, mejorar la función del corazón. Esto se debe a que, en muchas ocasiones, la enfermedad EPOC favorece el desarrollo de dolencias cardiacas”, explica Puente en conversación con Madridiario.

A pesar de que el proyecto se encuentra todavía en fase de desarrollo y aún no se han llevado a cabo las pruebas de esfuerzo para determinar la influencia del tratamiento en la práctica deportiva, se ha comprobado ya que “los fármacos reducen el número de agudizaciones y aumentan la supervivencia del paciente”, añade.

El equipo liderado por Puente aspira ahora a detectar con mayor antelación las infecciones y otras complicaciones asociadas y, de esta forma, mejorar la calidad de vida del enfermo al reducir, en la medida de lo posible, sus visitas al hospital. “Además, a dos o tres años vista, el proyecto busca disminuir los costes de la sanidad pública al reducir la frecuencia de ingreso”, subraya el investigador.

Realidad aumentada para tratar malformaciones craneales

Otro de los proyectos pioneros a nivel mundial que se están desarrollando en el Gregorio Marañón se vincula al tratamiento quirúrgico de malformaciones craneales y orbitarias en bebés menores de un año afectados por craneosinostosis. Este defecto congénito, que consiste en la unificación prematura de una o varias suturas del cráneo, afecta aproximadamente a uno de cada 2.000 niños e impide el correcto desarrollo del cerebro.

La intervención apropiada para corregir tal malformación consiste en cortar el tejido óseo afectado, remodelarlo para que adquiera la forma adecuada y, a continuación, volver a colocarlo en el paciente de manera que este adquiera la morfología craneal deseada.

Hasta hace apenas unos años, los cirujanos apenas contaban con información previa a la hora de intervenir más allá de su experiencia y propio criterio. Sin embargo, la implementación de la realidad aumentada al ámbito médico ha abierto un mundo nuevo de posibilidades que permiten obtener una mayor precisión y repetibilidad en el proceso.

Esta novedosa tecnología de navegación quirúrgica se basa en una planificación virtual previa e individualizada y un triple sistema de guiado intraoperatorio que ya se ha testado en un total de siete pacientes con resultados más que satisfactorios.

Covid-19 y otras afecciones respiratorias

El Servicio de Enfermedades Infecciosas Pediátricas del Hospital Universitario La Paz (HULP) es otro de los referentes regionales en materia de investigación. Tanto es así que su unidad ha sido designada este año por el Instituto de Salud Carlos III como Centro de Investigación en Red (CIBER) a nivel nacional.

El grupo investigador, que atiende al año a más de 12.000 afectados por, entre otros, virus respiratorios, virus emergentes, VIH, tuberculosis y enfermedades tropicales, está formado por distintos perfiles profesionales, desde infectólogos hasta microbiólogos, y se centra de forma específica en el estudio de la población pediátrica.

Entre todos sus miembros destaca Cristina Calvo, jefe de la sección, presidenta de la Sociedad Española de Infectología Pediátrica, coordinadora de la Red de Investigación Traslacional en Infectología Pediátrica (RITIP) y coordinadora de la Plataforma de Investigación de la Asociación Española de Pediatría (INVEST-AEP). “Actualmente desarrollamos varios proyectos pioneros en el área de COVID-19. El primero de ellos estudia la dinámica de la infección en la familia y la implicación de las mascotas en la transmisión, así como la respuesta inmune del niño y las respuestas superprotectoras. El segundo se centra en la transmisión del virus a través de la lactancia materna. Y el tercero se relaciona con la ecografía torácica en niños con infección por SARS-CoV-2 (ECOVID)”, explica Calvo a este digital.

"Avanzamos en la detección del COVID con filtos en el aire"

“También trabajamos la detección del SARS-CoV-2 en el aire en hospitales. Esta tecnología novedosa llevada a cabo con filtros en el aire y se aplicará en adelante a otros estudios de transmisión de diferentes virus respiratorios”, agrega la doctora.

En el ámbito de las infecciones virales respiratorias, llama la atención otro estudio muy novedoso que intenta aunar la relación entre virus, respuesta inmune y microbiota, en colaboración con laboratorios de primer nivel como son el Centro Nacional de Microbiología, la Fundación Jimenez Díaz y el CSIC IATA de Valencia. “Estudiamos estas infecciones en lactantes y su evolución a largo plazo con el riesgo subsecuente de desarrollar asma a largo plazo”, zanja la investigadora.

Fibra de carbono y su aplicación al sarcoma óseo

Compartiendo centro con Calvo, aunque no campo de investigación, se encuentra el doctor Eduardo Ortiz, quien ha dedicado su vida a la investigación en el área de los tumores óseos. Primero prestando sus servicios en el Hospital Puerta de Hierro, después a través de su especialización en el Massachussets General Hospital, y, en la actualidad, coordinando la unidad interdisciplinar que se centra en este campo de estudio en La Paz.

“Además de crear una de las escasas super especializaciones disponibles en España, estamos trabajando junto a hospitales de toda Europa y Estados Unidos en varios proyectos diferentes. Principalmente, revisamos las recepciones y reconstrucciones en trasplantes óseos y prótesis provocadas por sarcomas en la tibia proximal entre los distintos centros para así disponer de un volumen de pacientes suficiente y alcanzar conclusiones válidas”, expone Ortiz.

"La clave reside en el trabajo en equipo"

Coordinada con centros de todo el mundo, la unidad de tumores óseos de La Paz también se encuentra estudiando la aplicación de clavos y placas de fibra de carbono radiotransparente en sus tratamientos. “Esos materiales novedosos nos permiten comprobar más fácilmente si un tumor vuelve a aparecer y, además, ofrecen mejores resultados que los de titanio al combinarlos con un tratamiento de radioterapia”, apunta el cirujano.

La clave del servicio de traumatología, concluye Ortiz, es el trabajo en equipo. “La unidad cuenta con todo tipo de especialistas que funcionan como una orquesta perfectamente afinada. Eso es lo que nos ha catapultado a ser uno de los hospitales de referencia a nivel mundial”.

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