En el caso de estos dos tipos de tren, sus tarifas suben tras haber permanecido también invariables en los tres últimos años, entre 2016 y 2018.
En cuanto a los trenes de AVE y Larga Distancia, el precio del billete no subirá con el cambio del año, según indicaron en fuentes de Renfe, si bien la operadora podría variarlo posteriormente a lo largo del ejercicio, como ha sucedido en otras ocasiones.
Cercanías, de Media Distancia y de Avant son los trenes que tienen consideración de servicio público, esto es, los que Renfe presta por encargo del Estado y por los que recibe una subvención de unos 900 millones de euros anuales. Se trata también de los trenes que mayor número de pasajeros transportan.