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Las Mil Viviendas, en una imagen de archivo, a vista de pájaro.
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Las Mil Viviendas, en una imagen de archivo, a vista de pájaro. (Foto: Ayuntamiento de Tres Cantos)

O compra o subida del alquiler: ultimátum en las Mil Viviendas de Tres Cantos

viernes 21 de septiembre de 2018, 07:30h
Fidere, el fondo de inversión que se hizo con las Mil Viviendas de Tres Cantos, ha empezado a enviar un burofax a todos los vecinos de esta macrourbanización. En él, les propone tres escenarios: la compra del piso, una buena subida del alquiler o, simplemente, su marcha. En tres meses, los inquilinos de todo un barrio levantado al borde de la crisis inmobiliaria deberán decidir qué hacer.

Padre de dos hijos. Mil euros de renta familiar. Mujer en paro. Y enferma. "Es uno de los casos que más me ha sorprendido, se tiene que ir", explica Borja Dorta a Madridiario. El portavoz de los afectados por la venta de las Mil Viviendas de Tres Cantos a un fondo buitre intenta asesorar a las familias ante la última comunicación del 'casero': un burofax de Fidere en el que obliga a los vecinos a elegir. "Estamos intentando que no haya caos", cuenta. Antes del 19 de diciembre, todos deberán decidir si compran los pisos en los que viven de alquiler o si aceptan una abultada subida del precio, de unos 150 euros en tres años. "De media, pagamos unos 700 euros", explica Dorta. Si no optan por ninguna opción, tendrán que tener preparadas las maletas para marcharse. "Muchos no van a poder hacer frente", agrega.

El caso de las Mil Viviendas es solo uno más que ha dejado el cóctel de burbuja inmobiliaria, crack económico, paro y salarios precarizados y al que ahora se suma un desbocado y diabólico boom del alquiler. Según las cifras de esta plataforma -que desde hace meses protesta por la especulación con una vivienda, en origen, social-, hay unos 7.000 pisos en la misma situación repartidos por todo el mapa regional. "Se permitió que fondos de inversión como Fidere pudiesen comprarlos, es dramático", lamenta.

"El sueño se va"

En marzo de 2007, a dos meses de las elecciones, la Comunidad de Madrid de Esperanza Aguirre sorteó las llaves. "La publicidad era clara: 441 euros mensuales, 70 metros cuadrados más garaje y trastero y 120.000 euros a la compra", asegura Federico Mas, portavoz adjunto de Ganemos Tres Cantos. Luego, las viviendas "disminuyeron de tamaño", tardaron tres años en entregarse y, con la crisis, los promotores originales -un banco y una constructora- decidieron cambiar suelo por liquidez.

"A partir de la ley del 2013, aprobada por la Comunidad de Madrid, se permitió la venta de viviendas de protección pública entre terceros. FCC y Gesnova (de Caja Madrid) aprovecharon", detalla Mas. La transacción al fondo se realizó por un precio de 72.000 euros el piso, según el edil. Ahora, Fidere reclama casi 180.000 a los inquilinos. El máximo permitido, mucho más de los 120.000 que esperaban. "El sueño de hacer una vida en Tres Cantos se va", agrega Dorta.

La situación está bloqueada. PP y Cs vetaron antes del verano una propuesta de Podemos y PSOE para fijar por ley precios "justos" de compra e impedir subidas del alquiler en promociones como la tricantina. Ambos partidos dieron la razón al Gobierno de Ángel Garrido y argumentaron que la iniciativa de la izquierda vulneraba el principio de seguridad jurídica y los derechos de empresas como Fidere, adquiridos "conforme a la normativa". "Su aprobación podría dar lugar a la presentación de reclamaciones de responsabilidad patrimonial a la Comunidad de Madrid para las que no se prevé dotación presupuestaria alguna", razonaron.

Contactos

Ahora, mientras los vecinos claman ante la debacle social y miran de reojo las promesas de Moncloa sobre vivienda, la oposición en el municipio quiere que Fidere dé explicaciones en el Ayuntamiento. Ya han anunciado que citarán a sus responsables para que comparezcan en la comisión pertinente. No es obligatorio que estén, pero el gesto tiene ya un alto poder simbólico. "En el encuentro con el alcalde [Jesús Moreno , PP], al que al final fue el concejal, dijeron que solo se reunirían con ellos", critica Mas.

Desde hace meses, el regidor ha establecido contactos con el fondo buitre. Su mediación buscaba congelar el alquiler, como anunció hace un año en Onda Cero. Pero, tras el último de esos encuentros, llegó el burofax. Fidere se ve cargada de razón y se estrechan las opciones. "Nada de esto no puede volver a ocurrir", resume Dorta.

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