La laguna de San Galindo, junto al río Tajuña, forma parte del Catálogo de embalses y zonas Húmedas protegidas de la Comunidad de Madrid así como de la Red Natura 2000 por ser parte de la Zona de Especial Conservación (ZEC) “Vegas y Cuestas del Sureste”.
Aunque los hechos se produjeron en diciembre, las asociaciones no han tenido conocimiento de lo ocurrido hasta ahora. En concreto, gran parte del carrizal y el entorno del humedal de San Galindo ha sido "pasto de las llamas y de los tractores que han arado las tierras de todo el entorno de la lámina de agua", eliminando la vegetación que servía de protección y cobijo a una fauna formada por "más de 77 especies", lo que supone "una radical alteración de un ecosistema protegido", sentencian los ecologistas.
Consideran que los ecosistemas acuáticos del Sureste madrileño están cada día más amenazados a pesar de las diversas figuras legales que formalmente los protegen. Humedales como los de Mejorada del Campo, la laguna tóxica de Arganda del Rey o los de Velilla de San Antón, son algunos de los procesos de degradación "que se vienen denunciando desde hace años". Exigen, por todo ello, medidas de gestión que "protejan con eficacia el patrimonio natural de la Comunidad de Madrid" para evitar que se produzcan situaciones "lamentables" como esta última.