En los juzgados de Capitán Haya no se habla de otra cosa este jueves. Los trabajadores desconocen los motivos que han llevado a que esta mujer decida prender su cuerpo para arder en segundos. Afortunadamente, la rápida reacción de varios empleados y un agente de seguridad han conseguido evitar un desenlace peor.
"Ha entrado diciendo que no se iba a ir de su casa y que su hija se quería quitar la vida", relatan algunos testigos a Madridiario. En poco tiempo, aseguran, la mujer se ha vertido sobre el cuerpo un producto inflamable "que no olía a gasolina" ha tratado de quitarse la chaqueta. Justo en ese momento, recuerdan los empleados, "ha comenzado a arder sin control su pelo, gabardina y pañuelo". Dos personas han logrado tumbarla en el suelo para terminar de apagar el fuego. Al principio, prosiguen, la mujer se ha quedado sin respiración, pero la ha recuperado minutos antes de la llegada del Summa 112.
Fuentes judiciales explican que están intentando determinar cuáles son los motivos aunque sí confirman que estaba inmersa en un procedimiento civil. Según ha podido averiguar Madridiario, la casa en la que vive la mujer y de la que es propietaria, tras salir a subasta, ha sido adjudicada a otra persona por 30.000 euros.
Según fuentes de los servicios de emergencias de la Comunidad de Madrid, la mujer "ha sido trasladada al hospital de La Paz" con quemaduras leves.