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El Museo Thyssen celebrará el centenario de su fundador con una amplia programación.
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El Museo Thyssen celebrará el centenario de su fundador con una amplia programación. (Foto: Chema Barroso)

Un siglo de arte: la pasión expresionista del barón Thyssen

El museo Thyssen, un siglo de arte en Madrid

domingo 31 de enero de 2021, 08:51h

El 13 de abril se cumplen cien años del nacimiento de Hans Heinrich Thyssen-Bornemisza (1921-2002) y el museo que lleva su nombre desde 1992 lo conmemora con una serie de exposiciones y actividades. El Barón heredó en 1947 la colección de su padre, la completó con la inclusión de nuevas obras maestras del arte clásico y, desde 1961, reunió uno de los mejores conjuntos privados de pintura de los siglos XIX y XX. Preocupado porque sus obras permanecieran unidas y por compartirlas con el mayor número de personas posible, en 1988 firmó un acuerdo de préstamo -y, cinco años más tarde, de venta definitiva- de 775 obras al Estado español, germen del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza.

"El barón era un persona que disfrutaba cada momento de la vida". Así le describen quienes trataron con él y aquellos que han profundizado en el análisis de su figura y contribución al arte español. Juan Angel López-Manzanares, conservador del Museo Nacional Thyssen y comisario del centenario siente fascinación por la vida y obra de Heini, como le conocían sus allegados. Desde hace meses investiga la trayectoria del coleccionista y asegura descubrir facetas desconocidas que ayudan a comprender el sentido de su colección.

La colección de expresionismo alemán rompió con los criterios artísticos de su padre

El barón Hans Heinrich Thyssen-Bornemisza vivió una infacia marcada por la separación de sus padres y por el poco tiempo que pasaba con ellos hasta que regresó de estudiar en Holanda y se estableció en Villa Favorita, en Lugano. Su padre Heinrich Thyssen, ante el temor que fuese reclutado por los alemanes, prefirió que continuase su formación cerca de él. A partir de ese momento, se crea una relación muy estrecha entre ambos y aunque en principio el barón no debía ser el heredero de todos los negocios, la falta de interés de los tres hermanos -dedicados a otros oficios y sin demasiado interés por el arte- provocó que finalmente se hiciera cargo de todas las empresas, herendando la colección de arte.

Una responsabilidad que le llega demasiado pronto. Con apenas 23 años toma el control del negocio, siempre con el beneplácito de su progenitor que le ayuda en el asesoramiento de cómo se mueven los negocios y bajo la sombra influyente del arte clásico. "Su padre pensaba que la historia del arte terminaba en el siglo XVIII", apunta López-Manzanares. La muerte de su padre les llevó a repartir la herencia aunque el barón se quedó con la mayor parte. "Años más tarde compraría las obras que sus hermanos pusieron a la venta", añade el comisario.

"A lo largo de su vida fue involucrándose más en la defensa del arte”

Hans Heinrich Thyssen-Bornemisza se fue convirtiendo, con el paso de los años, en un gran hombre de negocios. Consiguió dar una segunda vida al emporio de su padre -hundido por los nazis-, pero también “una persona prendada por la pintura”, subraya López-Manzanares. El experto cuenta cómo, poco a poco, se fue creando a sí mismo: “Sin haber mostrado de joven gran interés por el arte, a lo largo de su vida fue involucrándose más activamente en su defensa y promoción”. Y el culmen de esa pasión se puso de manifiesto cuando decidió que todo el mundo debería disfrutar del arte y para ello vendió la colección a España y creó un museo que lleva su nombre.

El barón Hans Heinrich Thyssen-Bornemisza compró en mayo de 1961 'El beso', la acuarela de una joven pareja que Emil Nolde pintó entre 1931 y 1935. Con la adquisición de esta obra comenzó una colección destacada de arte expresionista alemán. Una decisión que iba más allá que la mera compra: "Suponía romper con los criterios y el gusto por lo antiguo de su padre", explica el experto. Una compra que marcaría el inicio de su futuro como coleccionista y que se convirtió en el germen de una colección que se puede disfrutar en la pinacoteca madrileña. Si durante el periodo de entreguerras su padre, Heinrich Thyssen, había reunido una extraordinaria colección de maestros antiguos, entre los años setenta y noventa del pasado siglo él desarrolló una intensa actividad coleccionista de los principales movimientos artísticos del siglo XX, entre los que el expresionismo ocuparía un lugar primordial.

Las obras de Vassily Kandinsky, George Grosz, Emil Nolde, Paul Klee, Franz Marc o August Macke, conocidos exponentes del expresionismo alemán, forman parte de la colección Thyssen. "Su decisión de traer su colección a España -en la que fue determinante" el papel de su esposa, Carmen Cervera- constituyó una de las mayores contribuciones modernas a la cultura de España", subraya el comisario del Centenario.

'Expresionismo alemán en la colección del barón Thyssen-Bornemisza', puede visitarse hasta el 14 de marzo. Un conjunto de más de ochenta obras que repasa los diferentes estilos y artistas que aglutinó, haciendo hincapié en sus temas predilectos, sus principales influencias y sus reivindicaciones políticas y sociales.

La exposición, comisariada por Paloma Alarcón, jefe de Pintura Moderna del museo, sigue un recorrido por los principales nombres del expresionismo alemán, con sus pinceladas expresivas y su paleta de arriesgados colores, que rompieron con la tradición y fueron perseguidos por el nazismo. Se convierte también en una oportunidad para forjarse una imagen más precisa de la faceta como coleccionista del barón.


Los vivos colores de la acuarela siempre atrajeron al barón, que se identificaba más con el sentir exprexionista que con otro tipo de tendencias artísticas. A la acuarela de Nolde, le siguieron otros autores como Ernst Ludwig Kirchner, Paul Klee, Vasily Kandinsky o Erich Heckel. En su pasión sobre los autores expresionistas había una fuerte carga emocional: “Es como una descarga eléctrica, como una droga”, solía decir.

"El barón se sentaba horas en la galería de su colección"

En su búsqueda del mejor arte, el barón se mostraba impulsivo. Compraba lo que le gustaba pero también perseguía lo que le faltaba: "Compraba obras de los artistas que le interesaban y si luego se presentaba otra oportunidad mejor, vendía las piezas que consideraba de peor calidad para acceder a otras". cuenta López-Manzanares. Un arte vivo "en constante revaluación. Una de las razones que construye su colección más pulida y equilibrada, una de las mejores", añade. Cuentan los estudiosos de su figura que el barón "solía sentarse durante horas en la galería de su colección deleitándose con las obras". Se dejaba llevar por la belleza de las pinceladas y texturas mientras interpretaba los mensajes que guardaban entre sus líneas y trazos.

Coleccionista pasional también lo fue en su faceta personal. La vida sentimental que le acompañó se define como ajetreada y convulsa. Cinco matrimonios, cuatro de ellos fallidos y el último, con Carmen Cervera, acabó convitiéndose en una historia de amor definitiva hasta el último momento de sus días.

Exposiciones y conferencias

La celebración del centenario del barón Thyssen en 2021 irá más allá de la exposición sobre el expresionismo alemán. Como parte de este homenaje, el museo prolonga el montaje 'Lucian Freud: Retratos del barón Thyssen-Bornemisza' -hasta el 21 de diciembre- que desde 2017 viene dedicando a la figura de su fundador a través de los retratos que el pintor británico Lucian Freud le realizó entre 1981 y 1985, y que evidencian la profunda complicidad y la larga relación artística que se entabló entre ambos.

Otra exposición llegará en marzo: 'Orfebrería, escultura y pintura en la colección del barón Thyssen-Bornemisza'. Una muestra que se expondrá en las salas de la colección permanente con una selección de veinte obras pertenecientes a la colección del barón Hans Heinrich Thyssen-Bornemisza, antes de que ésta se dispersara entre sus herederos y de la instalación de la mayoría de sus pinturas en el palacio de Villahermosa, actual sede del museo.

Para esta ocasión se han elegido diez piezas, de altísima calidad, de orfebrería alemana y holandesa de los siglos XVI y XVII; dos esculturas del Renacimiento italiano y alemán; tres espectaculares tallas en cristal de roca del barroco italiano; cuatro lienzos de diversas escuelas artísticas del siglo XVII y un extraordinario baúl de viaje, con sesenta y seis accesorios en su interior, del siglo XVIII alemán.

Pintura italiana de los siglos XIV al XVIII de la colección del barón Thyssen- Bornemisza en el MNAC. Otra de las citas que formará parte de la programación a partir de octubre. En 1993 el Museo Thyssen-Bornemisza depositó una sección importante y representativa de pinturas de las escuelas italiana y alemana de sus colecciones en el Monasterio de Pedralbes de Barcelona. En 2004 ese mismo conjunto se trasladó al Museu Nacional d’Art de Catalunya, donde se expone actualmente.

Una selección de estas pinturas llega en octubre al museo con motivo de las celebraciones que tienen lugar en 2021 para conmemorar el nacimiento del barón Hans Heinrich Thyssen-Bornemisza. Viajan a Madrid, procedentes del depósito, doce pinturas que se presentan en las salas de la colección permanente, de artistas como Taddeo Gaddi, Fra Angelico, Giambattista Piazzetta o Giacomo Ceruti.

Y en noviembre, la pintura americana de la colección del barón será la protagonista. El museo posee una extensa selección de pintura americana y se ha convertido en punto de referencia esencial para su conocimiento y estudio en el contexto europeo. A partir del 22 de noviembre de 2021 se presentará en las salas de la planta baja de la colección permanente una reinstalación de alrededor de 170 obras de arte americano, tanto de la colección permanente del museo, como de la colección Carmen Thyssen y de la familia Thyssen. El objetivo es repensar la actual presentación cronológica y optar por un orden transversal y temático. El énfasis se pondrá en categorías como religión, política, medio ambiente, cultura popular o vida urbana para propiciar un mejor conocimiento del arte y la cultura norteamericanos.

Además de exposiciones, se celebrarán conferencias y simposios sobre la figura del barón y sobre su influencia en el arte. Contarán con la participación de personas que le conocieron tanto en su faceta personal como profesional.

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