La última suspensión -con carácter temporal- del servicio que presta la plataforma elevadora disponible en la estación de Cercanías de Las Margaritas-Universidad ha reavivado el debate en torno a la necesidad de un "verdadero ascensor" en sus instalaciones que opere "de forma automática". Así lo consideran, al menos, los vecinos de este barrio ubicado al norte del municipio de Getafe, que vienen denunciando lo "precario" de la accesibilidad en el apeadero y su entorno desde hace años. Especialmente en el caso de personas mayores o con movilidad reducida, aquellas que requieren sí o sí de esta herramienta para pasar de un andén al otro. O lo que es igual, para acceder y abandonar la propia estación. Para poder disfrutar, en definitiva, de esta modalidad de transporte público.
"No entendemos cómo es posible que no haya todavía un ascensor en Las Margaritas. Es una cosa tan básica... No puede ser que continuemos con una plataforma elevadora que, para que funcione, debe activar un trabajador de la propia estación. ¿Y si no ve a la persona que lo necesita en ese momento? A una persona mayor, a un hombre en silla de ruedas, a una mamá con su carrito... ¿Y si está haciendo otras cosas, por ejemplo ayudar a otro usuario a sacar el ticket o a renovar el abono en su tarjeta, y no se da cuenta?", defienden con suma preocupación desde la Asociación Vecinal Getafe Norte en conversaciones con Madridiario.
Lo recurrente de las averías en el actual elevador y, por ende, de los periodos en los que este permanece fuera de servicio, provoca además, a juicio de la vecindad, un enorme rechazo por parte de los usuarios que lo necesitan para acceder al Cercanías de Las Margaritas: "He visto gente en silla de ruedas o familias con un carrito de bebé que han tenido que pedir ayuda a otras personas para subir y bajar las escaleras. A lo mejor después de tirarse allí esperando a ver si la plataforma arrancaba o no cinco o diez minutos... Imagina que llegas allí y ves un cartel que dice que está fuera de servicio... ¿Qué haces? ¿Te vuelves a casa? ¿Coges el tren de vuelta para Madrid? Tampoco, porque no puedes pasar al otro andén... Si te ocurre algo así, salvo que no tengas otra alternativa, es posible que la próxima vez te lo pienses mejor y descartes la opción de viajar en tren".
Entre las "excusas" puestas por parte de los responsables -Renfe, Adif y el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible- para no haber instalado hasta la fecha un ascensor al uso, continúan los vecinos, destaca la imposibilidad normativa fruto de una supuesta falta de espacio. "Un ascensor es algo muy básico, muy sencillo. Hoy en día, en pleno siglo XXI, la tecnología es más que suficiente para encontrar una solución y colocar ahí -en el hueco disponible- un ascensor. Pero dicen que no, que no hay espacio, que la normativa no lo permite... Se ven por ahí ascensores más pequeños en bloques de viviendas. Algo así sería lo ideal", argumenta indignado uno de los integrantes de la asociación.
Pese al interés de este digital, no ha sido posible obtener una respuesta al respecto por parte de las entidades competentes en la materia. Fuera como fuese, zanjan al respecto desde la Asociación Vecinal Getafe Norte, "hay que dar una solución a la gente que necesita un ascensor y hay que dársela ya. No debería haber ningún problema, ni normativo ni de ningún otro tipo, para hacer verdaderamente accesible esta estación". Más aún a tenor de la gran afluencia de pasajeros que pasan por la estación a diario fruto de su cercanía al campus de la Universidad Carlos III de Madrid en el municipio.
Llueve sobre mojado
La falta de un ascensor "en condiciones" en la estación de Las Margaritas es una problemática que viene de lejos. Ya en el año 2015, tras meses fuera de servicio, el mal estado técnico del montacargas preexistente llevó a la todavía alcaldesa del municipio, Sara Hernández, a exigir ante Renfe la instalación de una plataforma elevadora que operase de manera verdaderamente eficiente y, sobre todo, segura.
En paralelo, desde la Federación de Asociaciones de Personas con Discapacidad Física y Orgánica de la Comunidad, más conocida por sus siglas Famma, denunciaron lo "inadmisible" de un escenario en el que hasta seis estaciones de la red regional de Cercanías permanecían con su elevador en labores de "mantenimiento". En la práctica, fuera de servicio. Este listado, además de Torrelodones, Cercedilla, La Serna, Zarzaquemada y Príncipe Pío, incluía, claro, a Las Margaritas.
La petición sería finalmente atendida a mediados de 2016. Tras una fuerte presión política y ciudadana, con cientos de reclamaciones presentadas tanto a título individual como colectivo, la entonces directora de Renfe Cercanías Madrid, Magdalena Bodelón, daría el visto bueno a la sustitución del montacargas por una plataforma elevadora que, en la actualidad, se ha quedado ya obsoleta.
Más problemas de movilidad en el entorno
Las deficiencias en la accesibilidad de Las Margaritas, sin embargo, no son exclusivas de la propia estación. En su entorno, añaden los vecinos, también resultan palpables numerosas fallas que dificultan en buena medida el normal tránsito de usuarios y peatones. Entre los "obstáculos" más evidentes, coches aparcados en las aceras, bordillos demasiado elevados y suelos levantados por las raíces de los árboles.
"Es imposible que una persona con movilidad reducida que quiera acceder a la estación pueda superar los rebajes de las aceras. Entre que la estación se ha quedado pequeña, los coches aparcados encima de la acera y los rebajes mal hechos y mal asegurados, imposible. Son todo obstáculos. Al final están obligando a la gente a atravesar el aparcamiento por la carretera. Pero eso una persona con movilidad reducida no lo puede hacer", relatan los vecinos. Una vez en la estación, eso sí, reconocen, "sí que hay rampa para entrar y salir".
Para más inri, concluyen, a ello deben sumarse las carencias en la iluminación, con una alarmante falta de farolas en los alrededores de la estación, y numerosos cruces sin semáforo que regule adecuadamente el tránsito. Circunstancia que termina por "invitar a la gente a cruzar por donde no se debe", con los consiguientes riesgos para peatones y conductores. "Nos da lo mismo de quien sea responsabilidad -del Ayuntamiento o de Adif-, pero alguien deben arreglar el entorno para hacerlo accesible", sentencian.