Tras dos años de reformas, el icónico Hotel Palace arranca una nueva etapa con la mirada puesta en el futuro para acoger a algunos de los "viajeros más exigentes de todas las partes del mundo", pero respetando y recuperando algunas de las joyas arquitectónicas de este edificio histórico, que fue inaugurado en 1912.
El establecimiento, cuyo dueño y gestor es Archer Hotel Capital, cambia de ‘cara’ y pasa de denominarse The Palace, a Luxury Collection Hotel, sumándose así a la prestigiosa cartera de propiedades de The Luxury Collection.
La restauración y remodelación, que ha contado con una inversión de 90 millones de euros, ha permitido recuperar el esplendor original de la fachada del hotel, gracias a un “minucioso” trabajo del estudio de arquitectura Ruiz Larrea. Un proceso que se ha extendido a lo largo de 8.000 metros cuadrados, en los que se ha redescubierto el “color palace”, un beige cálido que contrasta con el terracota, revelando ornamentos florales y guirnaldas que habían quedado invisibles durante décadas. “Hemos hecho un gran proyecto de restauración en la fachada, analizando mediante laboratorio y mediantes todas las técnicas posibles como los rayos X, el origen de la fachada”, señalaba Miguel Díaz, arquitecto socio del estudio encargado de la restauración y remodelación del establecimiento hotelero.
Los 1.875 vidrios de la cúpula central han sido restaurados
Entre las actuaciones más laboriosas y destacadas, se encuentra la reparación de la cúpula de Eduardo Ferrés i Puig y ejecutada por los maestros vidrieros Maumejean. Esta monumental estructura “única en el mundo” ha sido restaurada pieza por pieza hasta unir los 1.875 vidrios que la componen. Para ello, los más de 100 especialistas que han trabajado en ella han tenido que desmontar al completo y recuperar los colores originales. “Hemos recuperado los mármoles, la esencia de los capiteles y hemos devuelto el proyecto cómo se concibió en su origen. Hemos sido capaces de devolver a la ciudad de Madrid un gran emblema como es el Hotel Palace”, afirma Díaz.
Asimismo, los trabajos de reforma han conseguido recuperar los dos arcos que presiden la entrada, donde han aparecido dos leones, que estaban debajo de “decenas de capas de pintura y que ahora miran a los leones del Congreso de los Diputados”.
Todo ello, en una reforma “icónica” al tratarse de una “manzana entera de Madrid” y por ubicarse en pleno corazón del Barrio de las Letras , rodeado de espacios emblemáticos de la ciudad como el Museo del Prado, el Thyssen Bornemisza, la fuente de Neptuno o el parque de El Retiro. “Trabajar en un entorno como este y en un edificio como este ha sido todo un reto para los profesionales que hemos participado. Hemos conseguido convertir el hotel en un lugar de gran lujo y un sitio excepcional para Madrid”, concluía el socio del estudio de arquitectura, Ruiz Larrea.
El hotel se ha mantenido abierto durante los trabajos de restauración
Y todos estos trabajos lo han podido realizar sin cerrar sus puertas, gracias a la estructura del edificio que es como “un trapecio perfecto y amplio”, lo que permitió hacer la obra “por segmentos” que mantenían aislados y seguir usando así las habitaciones de otras zonas. “Cuando le tocó el turno a la planta baja, donde se ubica la recepción, el centro de convenciones sirvió de espacio para dar la bienvenida a los huéspedes”, confiesa Pablo Flores, gerente general del conjunto hotelero.
Un edificio con mucha historia
Cien años de historia dan para mucho. Por el Hotel Palace han pasado personajes ilustres como Pablo Picasso, Salvador Dalí, Mata Hari o Ernest Hemingway. Y, ahora, el homenaje a esos huéspedes célebres también queda patente en algunas de las salas de reuniones. Por ejemplo, el espacio dedicado a Hemingway se encuentra donde una vez estuvo el bar del hotel.
Alfombras de lana adornadas con criaturas mitológicas e ilusiones ópticas conducen a los huéspedes al interior del hotel enmarcadas por una boiserie de madera hecha a medida, que evoca la sensación de caminar por un mágico bosque encantado. En las paredes, una serie de cuadros hechos a medida juegan con la percepción del espectador, revelando animales o máquinas según el ángulo de visión , añadiendo – según los propietarios del hotel – “un elemento de sorpresa y asombro a la experiencia”.
Cuenta con espacios que homenajean a personajes ilustres
Las habitaciones, sin embargo, sí que han tenido un diseño “desde cero”, buscando la “elegancia clásica y vibrante espíritu pasado y presente de Madrid”. . Los papeles pintados a mano incrustados en las boiseries se inspiran en los paisajes del Parque de El Retiro, mientras que los mosaicos de los baños representan una vista aérea del Real Jardín Botánico. “Puedes hacer un hotel espectacular e invertir muchísimo dinero, pero nunca vas a tener un palacio de más de 100 años como este. Y eso es un elemento que nos diferencia”, aseguraba Pablo Flores.
El acto de presentación de esta nueva etapa del Hotel Palace ha contado con la participación de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el alcalde de la ciudad, José Luis Martínez-Almeida.
Durante su intervención, la presidenta de la Comunidad ha detacado que el establecimiento hotelero fue un "empeño especial del rey Alfonso XIII para dotar a Madrid de "un hotel a la altura de las grandes ciudades europeas como París o Londres" y que en su nueva etapa "seguirá escribiendo a tantos madrileños, comensales y huéspedes".
“Durante sus primeros años de vida, el Hotel Palace era un lugar de encuentro de espías y corresponsales de la Primera Guerra Mundial, que aprovechaban la neutralidad de España para informar de los avances del Frente (…) Y el 23 de febrero del 81 fue el lugar escogido por los periodistas que cubrieron el golpe de Estado como base de operaciones”, apuntaba Díaz Ayuso en su intervención.

En palabras del regidor madrileño, el "esfuerzo extraordinario" de este conjunto hotelero aporta un valor añadido al "Madrid de la excelencia, de la calidad, del turismo de alto impacto que permite un crecimiento económico y ser motor de progreso, pero también de garantía de bienestar, descanso y tranquilidad de los vecinos", posibilitando "la coexistencia entre turismo y la vida de la ciudad de Madrid". "Desde la ciudad seguiremos trabajando para poder atraer ese turismo a lugares como este Hotel Palace", confiesa.