Seguramente pocos de los seguidores de Eva Hache conocerán que comenzó a subirse a los escenarios como actriz en 1992. Ese año y el siguiente estuvo en la compañía vallisoletana de Juan Antonio Quintana, representado clásicos como El Avaro, Tío Vania o La zapatera prodigiosa. En los programas aparecía como Eva Hernández, su primer apellido real, la H de su nombre artístico. Iniciado ya el siglo XXI, fue abducida por la televisión, que la encumbró a la fama en los programas de monólogos o en los concursos. Todavía en 2004 actuó en el teatro Alcázar con Hombres, mujeres y punto y hace siete años protagonizó en el Bellas Artes la comedia Los vecinos de arriba.
Este preámbulo es para anunciar que Eva vuelve como actriz al frente del reparto que protagoniza Nunca he estado en Dublín. Junto a ella está Carolina Rubio, que estuvo a sus órdenes en la película Un mal día lo tiene cualquiera, debut en la dirección de Eva. También ha participado recientemente en la serie 4Estrellas. Los dos personajes masculinos están interpretados por Íñigo Aranburu e Íñigo Azpitarte. Los dos Íñigo tienen ya una larga experiencia audiovisual en los canales televisivos de Cataluña y del País Vasco.

Los cuatro dan vida a los miembros de la misma familia -los Amesti-, que se prepara para celebrar una cena de navidad. La novedad de la fiesta es el regreso de la hija menor, residente en Londres y con la que no han tenido contacto en tres años. La chica anuncia que viene acompañada por su novia Cindy, motivando que los padres se preparen para afrontar la situación. El anterior encuentro familiar parece que no había terminado nada bien. Pero ¿es real Cindy? ¿Existe la novia gaélica? La situación se va tornando delirante por momentos. Cada uno saca a relucir sus fantasías buscando, en definitiva, razones que les ayuden a vivir.
El autor es Markos Goicolea, dramaturgo nacido en Pamplona y afincado en Barcelona, que se formó como cámara de cine y publicidad y que debuta como autor teatral con esta comedia. La creó en el marco de la convocatoria de Nuevas Dramaturgias 2021 de Donostia Kultura. Por sus características, no dudo en encuadrarla en la nueva comedia catalana.
Al frente de la producción se encuentra un equipo que ya es habitual en los escenarios madrileños: los donostiarras de La Tentación Producciones. Mireia Gabilondo es la directora de escena y Fernando Bernués es, esta vez, el escenógrafo. Ambos se dieron a conocer en Madrid hace casi treinta años cuando trajeron el primer montaje de El florido pensil. En las últimas temporadas, uno u otra, han dirigido El sirviente, Sexpiertos, Del color de la leche, El nadador de aguas abiertas y, esta misma temporada, la nueva versión de Testigo de cargo.
Nunca he estado en Dublín se presenta en el teatro Pavón hasta el 27 de abril. Este teatro celebrará en abril los cien años y ha programado una serie de actividades para la efeméride que anunciará próximamente.