La Galería de las Colecciones Reales ha presentado este jueves su segunda obra invitada: dos retratos de las infantas María Teresa de Borbón y María Antonia Fernanda de Borbón, ambos de Louis-Michel van Loo. "Es un orgullo reunir aquí a la familia, reunir a las infantas con sus padres, Felipe V e Isabel Farnesio", ha asegurado la presidenta de Patrimonio Nacional, Ana de la Cueva, durante el acto de presentación.
"Este es un sitio increíble para ayudar a explicar la historia del arte, la historia del coleccionismo real, la historia de la política cultural en España. Queremos que éste sea un sitio de acogida para piezas de otros museos que tenían un origen compartido y que permiten dialogar de manera coordinada. Los cuatro lienzos juntos explican de forma rotunda qué supuso el cambio de dinastía, tanto en lo político como en el arte y en la moda", ha añadido De la Cueva.
Los retratos han llegado desde el Museo de Bellas Artes de Asturias con el propósito de "reencontrarse" con sus padres, según ha indicado Gabino Busto, conservador de Arte Antiguo del mismo museo.
Las infantas estarán expuestas en la sala de los Borbones junto a los retratos de sus progenitores, Felipe V montado a caballo e Isabel Farnesio, hasta el 31 de marzo de 2025. Estas obras maestras de la colección también cuentan con la firma del pintor francés, quien fue el artista de cámara del Rey.
Los retratos de las infantas María Teresa (1726-1746) y María Antonia Fernanda (1729-1785) son dos obras de igual tamaño que pertenecen a una serie dedicada a los hijos menores de los monarcas. Estas pinturas fueron realizadas por Van Loo en 1737, año en el que llegó a España para reemplazar al fallecido Jean Ranc como retratista de la familia real.
En Asturias se hallaban ambos lienzos, los cuales han sido cedidos por su propietaria, la viuda del IX Conde de Villagonzalo. Durante la presentación de las obras, Busto expresó su agradecimiento por esta "generosidad".
La infanta María Teresa de Borbón, con solo 11 años, aparece en la primera imagen mostrando una expresión de alegría en un jardín rodeado de árboles. En su mano izquierda sostiene un cuerno de la abundancia repleto de frutos, mientras que en la derecha lleva un racimo de uvas. Busto ha comentado: "Indica los deseos de la corona de que sus reinos sean prósperos y que naden en abundancia".
La infanta María Antonia de Borbón es retratada por Van Loo a la edad de nueve años, en un jardín. En ambos retratos, que se realizaron al aire libre, se pueden observar árboles de fondo y un jarrón de mármol junto a ella.
Una posible alegoría a las estaciones primavera y otoño
A pesar de que el conservador Busto aún no ha podido validar su hipótesis, ha señalado que es probable que ambos retratos representen una "alegoría" de la primavera y el otoño, debido a los adornos que cada una de las infantas lleva consigo.
"En su día pensé que pudieran tratarse también de alegorías. Parecía que María Antonia representaba la primavera y su hermana María Teresa el otoño, por la recolección de los frutos. No he logrado verificar esta hipótesis. Son unas obras riquísimas con una iconología muy rica", ha concluido.