El autobús electoral de Isabel Díaz Ayuso, forrado con la imagen de la presidenta, taponaba la entrada al paseo de la ermita de San Isidro. A pie de rotonda repartían abanicos con su lema de campaña, 'Ganas', y el encontronazo entre fans y detractores no tardó en formarse. "¡Ladrona!", gritaban desde la acera. "Libertad", contraatacaban desde la otra. En medio de la trifulca llegaba a la Pradera la vicealcaldesa y candidata de Ciudadanos al Consistorio, Begoña Villacís, vestida de chulapa, mantón flecado incluido, junto al líder de Ciudadanos Adrián Vázquez. De nuevo, posiciones encontradas entre los madrileños. "Bravo, Bego, guapa", le gritaban unas señoras a su paso. "La hermosura no salva ciudades", replicaba otra. Y aún faltaba el alcalde. Porque Ayuso no se prodigaría por Carabanchel.
José Luis Martínez-Almeida se plantó en el parque de San Isidro con media lista electoral. Sus fieles Inmaculada Sanz y Borja Carabante, otros nombres cercanos como Álvaro González y Almudena Maíllo, los 'enviados' de Ayuso Carlos Izquierdo y David Pérez y los nuevos fichajes de Ciudadanos: Pepe Aniorte y Ángel Niño. Su camino hacia la ermita del Santo, un viacrucis con paradas infinitas para hacerse fotos con pequeños y mayores. No podía dar un paso.
Lo esperaban delante del templo dos colectivos vecinales que denunciaban la tala de árboles y la escasez de sombra en los centros educativos de la ciudad. Carteles de 'No a la tala' y sábanas pintadas con la protesta 'El año pasado parecía un pollo asado' se fundieron entre la comitiva del Partido Popular. "Aulas con calor, exigimos solución", se desgañitaba el grupo mientras el candidato a la reelección accedía al recinto. Tras un sorbo del agua bendecida en la ermita, de vuelta a los 'selfies', deteniéndose en la caseta de la Junta Municipal de Carabanchel y tras atender a la prensa.
"Tenemos el mejor futuro por delante, pero nunca podemos perder nuestras raíces y tradiciones", comenzaba destacando en el día grande de la ciudad. Después abordaría las peticiones vecinales. "Me gustaría que Reyes Maroto y Rita Maestre me dijeran qué hago con los 300 árboles que quiere talar el Gobierno de España en la estación de Atocha para ampliarla. ¿O es que solo afectan a la calidad de vida de los vecinos los de la obra de la Comunidad de Madrid?", cuestionaba. No se olvidó tampoco de la clave electoral. "Ya estamos por encima del 40 por ciento -en intención de voto en las encuestas- y a todos los que tienen miedo de que Vox pueda influir en el Gobierno, pueden votar por el PP", lanzaba.
El camino hacia la caseta del PP, eterno. Entre las decenas de ciudadanos que se acercabana al regidor para saludarlo asomó la parpusa de Luis Cueto, candidato de Recupera Madrid a la Alcaldía. "Hombre, un profesional por aquí", bromeó Almeida al líder de una formación que se presenta como alternativa a los partidos políticos, pero que ha necesitado de uno como "carcasa" para concurrir a los comicios. "Qué poquito te queda en el Ayuntamiento", interrumpía el encuentro entre 'rivales' un hombre. "Eso es lo que tú te crees", le espetaba una mujer. Tapado por las masas llegó, por fin, a su destino, tras cerca de una hora de recorrido.
Paseos y abucheos
Mismo trayecto realizó un par de horas antes la vicepresidenta segunda del Gobierno y líder de Sumar, Yolanda Díaz, que en la Pradera ha repartido apoyos entre los aspirantes de Podemos, Roberto Sotomayor y Alejandra Jacinto, y las de Más Madrid, Mónica García y Rita Maestre, quienes también se han vestido de chulapas, la primera con chaleco y parpusa y la segunda con vestido y clavel en la cabeza. La también ministra de Trabajo fue abucheada por algunas personas al grito de "fuera, fuera", mientras otros la defendían coreando un "presidenta, presidenta". Pese a esta alborotada bienvenida, ha podido disfrutar después del ambiente festivo desde la caseta de Más Madrid, cuya líder municipal ha incidido en la Pradera en que el cambio de Gobierno "es posible y está a muy pocos miles de votos".
En torno a la una del mediodía hacían su aparición en el parque isidril los aspirantes socialistas al Ayuntamiento y Comunidad, Reyes Maroto y Juan Lobato, que trasladaron su esperanza de que las elecciones resulten "útiles para la gente" y que se hable de Madrid. Con ellos, la portavoz del Gobierno Isabel Rodríguez, y el ministro de Sanidad, José Manuel Miñones. Se estrenaba como candidata en la Pradera la exministra, pero recalcaba que ha subido durante 26 años en homenaje a su padre, que es agricultor.
Tampoco ha faltado a la cita la candidata de Vox a la Asamblea de Madrid, Rocío Monasterio, que mañana participará junto al resto de postulantes a regir la Comunidad en el primer debate electoral. "A mí los debates me encantan y la verdad como es que como ya me he recorrido todos los barrios y me sé de cada uno pues qué les falta y qué me pide la gente, pues voy con la tranquilidad del trabajo ya hecho", ha manifestado.
Tras las atenciones a los medios y a los madrileños, los representantes políticos se han refugiado en sus casetas para repostar a base de bocadillos de tradicional casquería, limonada y rosquillas, como manda la tradición. También habrán hecho recuento de sus fotos, que podrían suman votos.