La Junta de Gobierno, presidida por la alcaldesa, Ana Botella, ha autorizado esta semana un gasto de 781.863,22 euros para prorrogar el próximo año el programa de atención a drogodependientes con riesgo de exclusión social.
El programa implica la gestión de una unidad móvil municipal para ofrecer a estas personas una atención básica que prevenga el desarrollo de enfermedades asociadas a las drogodependencias y reduzca los daños y riesgos de la conducta adictiva.
También contempla un programa de atención domiciliaria para drogodependientes ya que muchos pacientes tienen enfermedades asociadas como SIDA, hepatitis crónica, tuberculosis, traumatismos y enfermedades psiquiátricas que cursan con ingresos hospitalarios y originan una discapacidad para iniciar o continuar el tratamiento.
Estos servicios incluyen programas como captación e intervención en medio abierto, atención sanitaria básica, sustitutivos opiáceos, reducción de daños, alimentación básica, ocio y tiempo libre, supervisión farmacológica, control de patologías asociadas al consumo, evaluación y seguimiento psicológico y gestión de problemas sociales relacionados.
Esta es la tercera prórroga que se realiza y comprenderá el periodo entre el 1 de enero de 2015 y el 31 de diciembre de 2016.
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