Desde el pasado domingo se está trabajando en el interior del teatro Arniches de la calle Cedaceros, que cerró siendo cine Bogart. Arrendado por un año, podría reabrirse como centro de ocio y restauración. El edificio, de tres pisos, tiene un teatro principal y dos niveles superiores en los que se podrán realizar cómodamente nuevas actividades.
Desde 1907 hay en esa manzana edificios dedicados al espectáculo. Se abrió ese año el cinema Salón Madrid, transformado nueve años más tarde en teatro de los Polichinelas.
La mejor etapa teatral fue con el nombre de Rey Alfonso, con el que lo inauguró Emilio Thuillier en octubre de 1921. En esa apertura se representó la comedia La heroica villa, de Carlos Aniches quien, medio siglo después daría su nombre al local. En 1929 se abrió en el edificio de Rey Alfonso un cabaret llamado Lido.
En 1933 se convirtió en el cine Panorama, volviendo a levantar el telón el año 1965, ya con el nombre de Archines. Aguantó con bastantes problemas durante poco más de una década. Finalmente en 1979 volvió a ser cine hasta el final de sus días.
El teatro Arniches lleva veinte años cerrado e, incluso, sufrió una breve ocupación.
En los trabajos que han comenzado se ha retirado las viejas butacas, totalmente inservibles y, tras la inspección municipal que pasarán de manera inmediata, los nuevos inquilinos acometerán una restauración manteniendo la decoración orientalista del interior. Posiblemente encontrarán restos de las primitivas cerámicas que cubrían numerosas zonas del interior y toda la fachada principal.