Los alumnos de las clases
de 3ºC y 5ºA del colegio concertado Obispo Perelló, en el distrito de
Ciudad Lineal, este curso han aprendido una importante lección: valorar
lo que tienen y no derrochar. A través de un proyecto solidario, han
realizado un rastrillo y una carrera para recaudar fondos para niños
necesitados de Ruanda y Argentina.
"Antes me gastaba el dinero de la paga en gomas para hacer pulseras y en chuches; ahora, me compro menos". Quien así habla es una estudiante de 5º de Primaria que ha participado en la Campaña del Ahorro, iniciativa promovida por BBVA mediante el programa de educación financiera
Valores de Futuro, que persigue, según la entidad, "potenciar en los alumnos el desarrollo de conocimientos financieros como el ahorro, el esfuerzo, la solidaridad y hacer un uso responsable del dinero".
Se trata de la quinta edición de un certamen que en esta ocasión ha contado con la participación de más de 400 colegios de toda España. El centro ganado de este añor, dentro del área incluida en la Dirección Territorial Centro, compuesta por las comunidades de Madrid y Castilla-La Mancha, ha obtenido un premio de 2.000 euros aportados por la entidad bancaria para financiar el proyecto escogido: apoyar a la Fundación Concordia en sus programas en escuelas de Ruanda y Argentina.
Los 47 niños participantes se han volcado para conseguirlo. Han hecho dibujos y manualidades que vendieron en un rastrillo solidario; han realizado un concurso de dulces y han conseguido 'patrocinadores' (sus familiares, en la mayor parte de los casos) para una carrera solidaria por el patio de colegio. "Cada patrocinador aportaba 20 céntimos por cada vuelta completa", explica Nacho Vega, tutor de la clase de tercero. "El objetivo final es que los niños aprendan a ahorrar", añade.
Elena García, tutora de la clase de quinto, explica que se ha hecho un importante esfuerzo en reflexionar en qué se gastaban el dinero del que disponían semanalmente y a qué lo destinaban. "Me sorprendió mucho comprobar que cada uno gastaba entre cinco y diez euros a la semana", señala. "Hemos tratado de concienciarles de que mientras para nosotros un euro no es nada, para un niño de África puede ser comida para tres semanas", explica por su parte Conchi García, de la Fundación Concordia.
Según iba avanzando el proyecto, los alumnos se implicaban más. De hecho, esta implicación, que ha involucrado al entorno de los menores, ha sido determinante para la decisión final de los miembros del jurado (formado por José Ballester, director comercial de la Dirección Territorial Centro de BBVA; Alberto Guerrero, presidente de UNESCO Getafe, y Miguel Salamanca, director del colegio Sagrada Familia Urgel de Madrid, que fue el finalista de Secundaria de Madrid en la pasada edición). Todo el proceso ha sido supervisado por María Elena Rodrigo, empleada y voluntaria del BBVA desde hace años. Rodrigo, que es ciega, reconoce que "fue una experiencia muy positiva" y que "en todo momento" los niños tuvieron en cuenta su situación personal.
Los alumnos participantes dicen estar "muy contentos" con el premio y ya están pensando cuál será la próxima iniciativa solidaria que llevarán a cabo. "Hemos aprendido a valorar lo que tenemos y a no derrochar", dice un niño de tercero. "Yo lo que he aprendido es que nosotros tenemos muchísima suerte, demasiada", afirma otra de sus compañeras. BBVA lanzó 'Valores de Futuro. El dinero en nuestras vidas' en 2009, como parte de su plan estratégico de Responsabilidad Corporativa, para acercar la educación financiera a los colegios. Durante la edición 2012-2013 participaron un total de 925.652 alumnos de más de 4.278 centros escolares repartidos por España.
Más información:
El Colegio Obispo Perelló, Premio Valores de Futuro de BBVA
Valores de Futuro BBVA