El Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas ha decidido finalmente publicar las balanzas fiscales, que formarán parte de las nuevas cuentas públicas regionalizadas anunciadas por el ministro Cristóbal Montoro. Los datos del ministerio sitúan a Madrid como la mayor receptora de gasto estatal, hecho que Madrid niega.
Según estas cifras,
la Administración General del Estado gastó en 2011 en la Comunidad de Madrid un total de 11.500 millones de euros, en Cataluña fueron 8.114 millones y en Andalucía, 7.500, las tres con mayores cifras en términos absolutos según los datos recopilados por los expertos. Se trata de una tabla en la que se refleja el destino de 212.600 millones de euros de la Administración General del Estado, repartidos por comunidades autónomas, el extranjero (15.166 millones) y una gran partida de gasto calificado de no regionalizable, que es la mayor de todas y asciende a 116.800 millones.
Después de rechazar este método de cálculo de los ingresos y gastos del Estado en una comunidad, Hacienda ha decidido que se realicen de nuevo y formen parte del trabajo que están preparando los académicos y que se conocerá en el mes de marzo.
Cristóbal Montoro ha anunciado la presentación de una nueva herramienta más amplia que las llamada balanzas fiscales, que imputan territorialmente los ingresos que el sector público obtiene en un territorio y los gastos que efectúa en el mismo, calculando de este modo el saldo fiscal resultante. La intención de Hacienda es ofrecer una fotografía mayor del gasto del Estado en el conjunto de los territorios, pero dentro de este nuevo trabajo se incluirán las balanzas fiscales. Se trata de una reclamación reiterada de la Generalitat de Cataluña, a la que sin embargo se han sumado también otros gobiernos autonómicos como el balear, gobernado por el PP.
Además de contar con el grupo de expertos, el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas quiere recabar la opinión de la comunidad académica sobre la metodología de cálculo de estas cuentas regionalizadas. Y desde hoy, está disponible en la página web del Instituto de Estudios Fiscales el documento con la propuesta metodológica y los datos que se utilizarán para el cálculo del sistema de cuentas públicas territorializadas.
Madrid discrepa con Hacienda
Por comunidades, las tres en las que más gasto del Estado se refleja fueron Madrid, Cataluña y Andalucía, en términos absolutos. Les siguieron Galicia, 4.037,6 millones; Castilla y León, 3.216,7; Comunidad Valenciana, con 3.194 millones; Canarias, 2.283,7; Castilla-La Mancha, 1.894,9 millones; Aragón, 1.781,8; Extremadura, 1.489,4; Islas Baleares, 1.205,3 millones; Asturias, 1.105,6 millones; Murcia, 1.065,1; Cantabria, 734 millones; Euskadi, 717,8 millones; La Rioja, 429,2; Ceuta, 266,4; Melilla, 243 millones; y Navarra, 121.
La Comunidad de Madrid se ha quejado este martes por la fórmula elegida por el Ministerio de Hacienda para publicar las balanzas fiscal al entender que "no recogen la realidad del gasto e inversión del que pueden beneficiarse los habitantes de una región". En un comunicado,
el Gobierno madrileño reclama que las balanzas recojan "fielmente" el saldo entre gastos e ingresos y muestra su discrepancia con la fórmula de Hacienda. "Rompe los criterios de las últimas balanzas publicadas al asignar a Madrid todo el gasto ministerial que no supone un beneficio para los ciudadanos madrileños", ha sostenido.
"Debido a la gran concentración de organismos públicos de la Administración General del Estado (AGE), se infla artificialmente el gasto realizado en Madrid. Es decir, parece que opta por el flujo monetario, desacreditado por los expertos, como se dice en el estudio del BBVA", ha señalado el Ejecutivo madrileño.
La Comunidad de Madrid compara la información publicada por Hacienda con los informes del Instituto de Estudios Fiscales (IEF) y de BBVA, donde se sostiene que "el saldo de Madrid es el más deficitario, de manera que los madrileños soportan entre 14.000 y 12.700 millones más de cargas que de beneficios". En este sentido, Madrid ha criticado que "no aparezca por ningún lado" la carga que soportan los ciudadanos, "de manera que no se puede estudiar el efecto de la balanza, pues falta uno de sus componentes, que es la carga". Añaden que se deja sin distribuir más de 115.000 millones de euros, "sin dar explicaciones de qué hay detrás, hecho que no permite saber si esa no inclusión en el cálculo es correcta o no".