Los trabajadores denunciaban la esterilidad de las negociaciones del convenio colectivo durante más de nueve meses y consideraban que la dirección de la empresa se ha mostrado "intrasigente" a la hora de alcanzar un acuerdo con la plantilla para que se regulen las condiciones, tiempos y descansos del trabajo.
4.000 usuarios diarios han podido verse afectados, en una u otra medida, por los paros.