"Estamos hablando de la rebaja más importante realizada en los últimos veinte años y nos quedamos a apenas 60 milésimas del mínimo legal", ha explicado el concejal de Hacienda, César de la Serna. Y es que el Texto Refundido de la Ley de Haciendas Locales establece que los ayuntamientos pueden fijar el tipo impositivo entre un límite máximo de 1,10 por ciento y un límite mínimo de 0,40 por ciento.
También se ha ampliado de tres a cinco años el periodo de bonificación para las viviendas protegidas, dos ejercicios durante los cuales los propietarios tendrán un 25 por ciento de reducción en la cuota de este impuesto.
De la Serna ha recalcado que el Gobierno municipal "está cumpliendo su compromiso de bajar progresivamente el tipo impositivo de este impuesto para dejarlo en el mínimo al final de la ponencia 2009-2018".
"De cualquier forma, y dado el alto valor catastral de los inmuebles, el año que viene vamos a solicitar al Ministerio de Hacienda la aplicación de un coeficiente reductor cercano al 20 por ciento que afectaría también a la totalidad de los inmuebles del municipio", ha añadido.