Más de 132 piezas como manuscritos, publicaciones, dibujos originales, mapas o fotografías pueden verse en el complejo El Águila, sede que se ha convertido en imprescindible para la conservación y difusión de la memoria de Madrid. Los documentos abarcan un periodo que va desde desde principios del siglo XIV hasta el siglo XX.
Los visitantes pueden contemplar el Libro de actas de la Diputación Provincial, del que parte la actual Comunidad de Madrid, así como uno de los primeros mapas que se hicieron de Madrid en 1656, encargado por Felipe IV o una carta de 1330 que es uno de los documentos más antiguos conservados en el Archivo regional.