El TSJM anula la condena de un hombre que mató a otro al defender a su madre
lunes 17 de diciembre de 2012, 00:00h
Actualizado: 18/12/2012 12:13h
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha declarado la nulidad de la sentencia que condena a dos años de prisión, inhabilitación para el derecho de sufragio pasivo y al pago de la mitad de las costas del juicio, a un hombre que mató a otro con tres disparos al defender a su madre.
El TSJM ha tomado dicha decisión para que se celebre un nuevo juicio con otro jurado popular, al estimar el recurso de apelación presentado por el Ministerio Fiscal y familiares del fallecido, contra una primera sentencia, donde el acusado había sido condenado como autor de un delito de tenencia ilícita de armas.
Los hechos sucedieron el 4 de mayo de 2010, en un edificio situado en el nº 12 de la Calle Olmos de Aranjuez, al cual se dirigió el acusado, José Antonio S.T., tras recibir una llamada de su madre diciéndole que un vecino del mismo inmueble, Oscar T.M., se encontraba amenazándola e insultándola, como ya había hecho en ocasiones anteriores con ella y otros vecinos.
En ese momento, según la primera sentencia, Oscar T.M. "se dirigió contra el acusado esgrimiendo un martillo, al tiempo que le decía 'Te voy a matar'", y éste último "se encontró en la necesidad de defenderse, sin posibilidad de huir dada su minusvalía y sin otra alternativa que disparar su arma contra Oscar T.M., alcanzándole en el brazo y en la cabeza y causándole heridas de tal gravedad que provocaron su fallecimiento al cabo de unos pocos minutos".
Los motivos de los recursos de apelación interpuestos se centran, según la sentencia por parte del Ministerio Fiscal, en "impugnar la apreciación de la eximente de legítima defensa completa", al considerar que "debe ser aplicada en su forma incompleta".
El Ministerio Fiscal propone que se incluya un pronunciamiento indemnizatorio, manteniendo la petición de 100.000 euros de indemnización a los familiares del fallecido, con intereses de demora en caso de impago.
En cuanto a los demás apelantes, alegan como motivo el "quebrantamiento de las normas y garantías procesales", así como la "aplicación indebida" del Código Penal al estimar la eximente completa de legítima defensa.
La defensa de estos apelantes cuestiona "el miedo intenso" del acusado, teniendo en cuenta distintos aspectos, como que Oscar T.M. murió a 20 metros del punto donde recibió el primer disparo, por lo que el acusado debió de perseguirle una vez desarmado, de ser cierto que portaba un martillo, tras el primer disparo.
"El primer disparo le habría desarmado, rompiendo la cadena necesaria para la legítima defensa, puesto que ya no corría riesgo su vida y el supuesto agresor huía hacia el lado contrario de donde se encontraba el acusado", sostienen los apelantes. La inspección ocular acreditó que el martillo referido se encontraba a varios metros del cuerpo de la víctima.
Además, señalan que Oscar T.M. sólo tenía antecedentes por atentado contra la autoridad y delitos menos graves, sin ningún tipo de delito de sangre, y consideran que las declaraciones de varios vecinos del edificio a favor del acusado no son fiables.
La consecuencia, en cualquier caso, ha sido la insuficiencia de la motivación del veredicto, que aparece así como carente de racionalidad en función de los elementos probatorios aportados, a juzgar por el TSJM, que habla también de "apariencia de arbitrariedad" tanto del veredicto como de los "elementos de convicción" en él expresados.