Durante todo este miércoles se han expuesto en el patio central de La Casa Encendida algunos de los vehículos eléctricos que ya están en el mercado, dentro de la IX Jornada de Medio Ambiente, organizada por Madridiario. El futuro ya se puede tocar y usar.
Entre todos los vehículos 'limpios', el eléctrico está recibiendo un gran apoyo tanto público como de las empresas privadas, como prueban las muchas esperanzas que se han depositado en él. Al no tener emisiones directas y cuidar así el aire de las ciudades, ser menos ruidoso e, incluso, ayudar a resolver algunos problemas del mercado energético, como la sobreoferta nocturna, se le ha considerado como la piedra de toque de la movilidad sostenible.

Desde hace unos meses, los principales fabricantes de automóviles vienen lanzando sus apuestas de vehículo eléctrico. Como se ha podido ver en la exposición, organizada por
Madridiario dentro de la IX Jornada de Medio Ambiente, esta movilidad ya es una realidad. Los modelos expuestos -i-MiEV de Mitsubishi, Think, Nissan LEAF, Peugeot Ion y Renault Fluence ZE- se adaptan perfectamente a los entornos urbanos.
Por ahora, estos vehículos tienen una autonomía de entre 150 kilómetros y 200, y alcanzan velocidades de entre 130 y 150 kilómetros por hora, unas prestaciones que hacen que su uso se esté centrando a los entornos urbanos. Los representantes de las marcas han explicado que son las flotas de las empresas las que están tirando del sector. "A los comerciales, por ejemplo, con las restricciones que se están creando para entrar al centro de las ciudades y para aparcar, les vienen muy bien y ahorran mucho", asegura Juan Carlos Gómez, de Peugeot.
Estos vehículos disfrutan de muchas ventajas para impulsar su uso. En Madrid cuentan con la bonificación máxima en el Impuesto de Circulación y no pagan el servicio de estacionamiento regulado. En un futuro, si finalmente se restringe la entrada de los coches más contaminantes al centro de las ciudades,
como planteó Madrid y ha propuesto recientemente el Ministerio de Medio Ambiente, su uso se puede disparar.
Los nórdicos, a la cabeza
Juan Carlos Gómez explica que en los países nórdicos su uso está más extendido porque sus ciudadanos están más concienciados con la contaminación de las ciudades en tanto las Administraciones ponen trabas al acceso de los vehículos convencionales al centro de las ciudades.
Por el momento, el sistema preferido para la adquisición de estos vehículos es el renting o el leasing, pues la vida de las baterías es de unos cinco años y su cambio es casi tan costoso como el coche, que suele costar al menos unos 30.000 euros. La batería es uno de los aspectos que más se está investigando para aumentar su autonomía. IBM, por ejemplo, está desarrollando una batería de litio-aire que permitiría circular 700 kilómetros sin recargar. Otra posibilidad que se está estudiando es utilizar puntos de repuesto de baterías para sustituir la que estuviera agotada a la espera de poder recargarla. En cuanto a los enchufes en la vía pública para suministrar a estos coches, en Madrid ya se han instalado cerca de 30, como el que se ha podido ver en la muestra.
En la exposición, que por primera vez en la historia de La Casa Encendida ha llevado los vehículos eléctricos a su patio central, también se han mostrado una moto y una bicicleta eléctricas. Las motos están siendo la punta de lanza de este nuevo tipo de movilidad, pues su coste es menor, unos 8.000 euros una vez restadas las subvenciones, y su uso está muy recomendado para las ciudades. "Su uso es más barato que el de las motos convencionales, pues no consume gasolina y no tiene apenas mantenimiento", asegura Francisco Montoya, director comercial de Going Green. Las bicicletas eléctricas -con un coste de 1.500 euros- son la otra opción para quienes no quieran subirse a un coche.