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Las marquesinas, del chamizo al 'low cost'

Las marquesinas, del chamizo al 'low cost'

Por Enrique Villalba
jueves 10 de noviembre de 2011, 00:00h
El Consorcio Regional de Transportes de Madrid sigue, desde su creación, una política de homogeneización de las marquesinas de autobús de toda la Comunidad. La lucha contra el vandalismo, la reducción de costes y la mejora de la información son los principales retos para el futuro.
La experiencia de esperar el autobús ha cambiado mucho en 25 años. En 1985, las empresas que explotaban los servicios de autobús interurbano instalaban paradas según su criterio. Algunas se limitaban al típico poste y otras hacían chamizos de chapa sobre terrizo para proteger de la intemperie. Entonces, apenas había mil paradas y 90 marquesinas.

Una parada en los años 80El Consorcio Regional de Transportes propuso, en su creación, dignificar el concepto de parada. Había que darles visibilidad, convertirlas en un espacio de refugio y homogeneizarlas con diseños y conceptos comunes. La primera intentona no llegó hasta 1987, cuando se instalaron los primeros postes metálicos, sin más información que los números de líneas.

A medida que los municipios fueron consorciándose y participando a través de las líneas interurbanas, se fueron sacando concursos para dotar a cada pueblo. Llegó el punto en que el mantenimiento se hizo complicado y la Comunidad de Madrid sacó a concurso en 1999 el mantenimiento y explotación de las marquesinas de toda la región por 11 años. La empresa ganadora, Equipamientos Urbanos, no pagaba canon y se autogestionaba con la publicidad que mostraba en las paradas.

Un viajero esperando un autobús interurbanoParadas accesibles
Dentro de este concurso, el Gobierno regional firmó convenios con cada ayuntamiento para dotar de exclusividad el diseño y explotación de las paradas. El compromiso se basaba en que el Consorcio construía las marquesinas y el consistorio realizaba las obras civiles de urbanización.

Gracias a este concurso se creó un nuevo diseño, denominado 'marquesina Consorcio' que se caracterizaba por ser barato, fácil de montar y desmontar, muy abrigado y con una nueva forma de presentar la información. Además, se diseñaron paradas adaptadas a las diversas necesidades urbanísticas que presentaba cada municipio (paradas estrechas para aceras de menor longitud; paradas especiales para las zonas de Sierra; paradas en tonos grises para fundirse con los entornos históricos).

En 2003 la empresa adjudicataria fue absorbida por Clear Channel. Cuatro años después, aunque había reglamentos de acceso en paradas y de dimensiones de aceras e infraestructuras, un Real Decreto sobre accesibilidad obligó a hacer accesibles las paradas. Las marquesinas se ampliaban, al igual que el ancho de las aceras, donde se creaban zonas podotáctiles y pavimento diferenciado, y se elminaban barreras; la distancia mínima del autobús al bordillo disminuía, y había que introducir apoyabrazos y apoyos isquiáticos. También debía darse la información de transportes en braille.

Poste en carretera de autobús interurbano"Cuando quisimos realizar estos cambios iba a terminar la concesión y se nos creaba el problema de que muchos sitios no permitían adoptar las especificaciones de la norma. Nos adaptamos entonces a la realidad urbanística tratando de cumplir lo más fielmente posible con la legalidad y ampliamos la concesión cinco años para que la empresa adjudicataria corriese a cargo de los cambios", explica Francisco Gutiérrez, coordinador de Programas Institucionales del Consorcio Regional de Transportes. En el nuevo acuerdo, la empresa ofreció 500 marquesinas modelo 'Enthoven' que son las que se están instalando actualmente, principalmente en municipios de más de 50.000 habitantes.

Vandalismo y publicidad ilegal
Mientras, el Gobierno regional ha comenzado a 'reciclar' las antiguas 'marquesinas Consorcio', cambiando la capota por una nueva de diseño y aprovechando los pilares actuales. De esta manera, el precio de la estructura se reduce a la mitad. Hasta ahora, se han reciclado 35 de ellas, que van a ser la referencia para la nueva concesión de 2014. Estas nuevas estructuras tendrán las informaciones de parada en una de las orejas del techado. También podrá incluir pantallas informativas y placas solares (cuya instalación no sale rentable porque valen lo mismo que toda la marquesina), entre otras novedades. En estos momentos existen en la región 8.500 paradas y 3.100 marquesinas.

Los retos de estas infraestructuras radican en combatir el vandalismo y la publicidad ilegal. Según Gutiérrez, el problema de la primera es que los métodos de protección fomentan métodos más violentos y es necesario contar con el apoyo de las policía locales y nacional. En el caso de los anuncios ilegales, corresponde a la empresa defender sus derechos publicitarios y a los ayuntamientos combatir que se produzcan estas prácticas, aunque, en muchos casos, no se pueda actuar de forma efectiva porque los responsables pertenecen a otros municipios. Además, el Consorcio negocia con el Ayuntamiento de Madrid que se homogeinicen las marquesinas de la capital.
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