La Policía Nacional ha procedido a desalojar este miércoles a una veintena de personas que vivían en un conjunto de infraviviendas situadas en el barrio de San Nicasio de Leganés, tras el instituto psiquiátrico "José Germain", en un terreno propiedad de la Comunidad de Madrid.
Al parecer, en torno a las 9.00 horas los agentes, acompañados de dos excavadoras, han llegado a la zona para dar hacer cumplir la orden de desalojo y han dado dos horas a sus habitantes para recoger sus pertenencias.
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Posteriormente se ha procedido a derribar las
seis infraviviendas que formaban parte de este asentamiento, donde vivían una veintena de personas, entre ellos siete menores de edad. Los desalojados por su parte se han quedado a contemplar el derrumbe entre lágrimas y gritos de reproche a la Comunidad de Madrid, a quien culpan de no darles una solución a su actual situación.
Una de ellas ha sido Raquel, una joven de 32 años que hace seis meses llegó al asentamiento junto a su marido y sus hijos de quince meses y seis años, después que les desahuciaran del piso que tenían en Getafe.
"Llegamos porque no teníamos trabajo, nos quedamos sin paro, sin subsidio y sin piso y no teníamos otra" se justifica, al tiempo que pide al Gobierno regional que le dé un empleo. Una situación parecida atraviesa Manuel, un joven de 27 años que vivía en el asentamiento con su madre y su hermano de 28 años, que al igual que él se dedicaba a la construcción, pero que ahora subsiste con la recogida de chatarra.
Casi dos décadas
Dicho
asentamiento llevaba en pie más de 19 años, y aunque no resultaba conflictivo, los vecinos de San Nicasio habían pedido que se les diera una solución. Por este, entre otros motivos, hace cuatro se inició el procedimiento judicial para proceder a su desalojo y desde mayo y junio de 2010 se les comunicó a los afectados, según el alcalde en funciones de Leganés,
Alejandro Martín.
El edil que se ha acercado al lugar de los hechos, ha asegurado que desde los Servicios Sociales se va a proporcionar este miércoles por la noche alojamiento a todos aquellos afectados que lo soliciten en albergues u hoteles de la localidad, aunque a partir del jueves se les buscará una solución.
Por su parte, desde el grupo municipal socialista critican que el desalojo se haya iniciado sin ofrecerles una alternativa desde el principio a los afectados, y sin la presencia de la Comunidad de Madrid y del Samur Social. En el asentamiento derribado
murieron carbonizados en enero de 2010 un hombre y una mujer que vivían en una chabola, al originarse un fuego que según las primera hipótesis tuvo su origen en una estufa.