El primer equipo del Club Fútbol Sala Femenino Alcorcón ha logrado esta temporada un hecho histórico en la localidad: el ascenso a División de Honor. El entrenador, Iván Labrado, define esta victoria como un sueño hecho realidad.
El míster, un joven alcorconero de 21 años, confió desde que arrancó la temporada en sus 12 jugadoras, aunque sabía que llegar a la cima no sería un camino fácil. "Hemos ascendido gracias a la madurez del equipo durante este año. Estábamos muy bien psicológicamente y conseguimos sacar los partidos más difíciles. Además, técnicamente hemos sido más ambiciosos que en temporadas anteriores", explica Labrado a
Madridiario.
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Después de dos años al frente del equipo, el 'coach' reconoce que no es fácil trabajar con chicas. "Son mucho más complicadas que los chicos en todos los sentidos. Son mucho más irregulares, tienen más 'piques' internos, son mucho más envidisios y más inestables", comenta. En muchas ocasiones "hay que ser más psicólogo que entrenador", aclara.
El entrador, el presidente del club, Alfonso Catalina, y la capitana, Sheila Jiménez, coinciden en que esta victoria es un sueño y un premio después de todo el trabajo y el esfuerzo. No obstante, son conscientes de que la suerte ha jugado a su favor. "En muchos de los partidos hemos tenido suerte. Ha habido ocasiones en las que no dependíamos de nosotros, estos equipos han perdido y nos han mantenido arriba", aclara el presidente de la entidad. Por su parte, Jiménez destaca que esta victoria es el logro más importante de todas las jugadoras del club. "Lo máximo a lo que podemos aspirar", añade.
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Para el año que viene, el objetivo marcado es la permanencia en División de Honor. "Sabemos que sufriremos mucho más que en División de Plata y que tendremos que correr más", afirma Labrado. Para lograrlo se están tramitando dos fichajes de jugadoras jóvenes que tienen experiencia en División de Honor para reforzar al grupo. El resto de jugadoras, a excepción de una, seguirán todas. "Es un grupo muy equilibrado. Cada una de ellas aporta algo distinto al grupo, aunque necesitábamos refuerzos para esta categoría", afirma Labrado.
Lo mejor: el 'tiki-taka'
La capitana, más conocida como 'Chuky', comenta que la mejor arma del equipo es el 'tiki-taka'. "Cuando funciona somos como España", aclara. El entrenador destaca también la buena forma física de todas las deportistas y la predisposición mental de todas ellas, mientras que el presidente de la entidad destaca el buen trabajo de todas las jugadoras: "Ha habido algunos altibajos pero las ganas de ganar han podido con todo".

Otro de los puntos fuertes del grupo es el buen rollo tanto dentro como fuera de la pista. "Es muy fácil que una jugadora nueva entre el grupo, hay muy buen rollo", destaca el entrenador. Asimismo, la relación entre el míster y las deportistas, a pesar de que éstas son mayores que él, ha sido muy buena. "Me he ganado la confianza de todas y no puedo pedir más", destaca Labrado.
Compaginar estudios y fútbol
Tanto la mayoría de las jugadoras como el entrenador están estudiando. Aunque todos afirman que no es un impedimento para jugar al fútbol sala y mucho menos en División de Honor. Todas las integrantes del grupo intentan, aunque estén de exámenes, no perderse ningún entrenamiento ni ningún partido. "Muchas veces nos llevamos los apuntes y el portátil en los desplazamientos. Todo es cuestión de organización", explica 'Chuky'.
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El entrador, también estudiante, explica que cuando se quiere algo hay tiempo para todo. Por su parte, Catalina define el trabajo del entrenador como "excelente". Además destaca que es el míster más joven de la categoría, "un chaval con mucha proyección y que maneja muy bien el vestuario". Finalmente hizo hincapié en que confía en Labrado para la próxima temporada y para seguir logrando títulos.