
El secretario general de UPM, Demetrio Pérez, defendió ante los medios el cambio del reglamento del que, dijo, trata a los agentes de
movilidad como si fueran Policía Municipal en algunos aspectos (tienen que hacer el saludo militar, llevar el pelo corto, no pueden llevar pendientes) pero, sin embargo, sus condiciones laborales y salariales son peores.
Añadió que cada uno de los 800 agentes que integran la plantilla de agentes de
movilidad, ganan unos 1.200 euros al mes, frente a los cerca de 2.000 euros de la policía municipal. También criticó que tienen que ir en transporte público a sus puestos de trabajo, y que trabajen en solitario, y no por parejas, para poder defenderse de las agresiones o amenazas de sufren por parte de algunos ciudadanos.

Para Demetrio Pérez, habría que firmar un nuevo acuerdo y los agentes de
movilidad "deberían integrase en la policía municipal", porque se están duplicando tareas. Se trata de "policías baratos" y Ruiz Gallardón "está engañando al ciudadano", concluyó el portavoz de la UPM, al que están afiliados unos 2.300 agentes solo en Madrid capital.
El sindicato de Agentes de
Movilidad SPAM insistió en la necesidad de que estos trabajadores vayan en pareja, ya que las últimas agresiones sufridas por los componentes de este cuerpo "demuestran la inseguridad a la que están abocados en su labor diaria", dijo su secretario general, Jesús Méndez.

También el portavoz de UGT, José Maria Hernández, criticó el reglamento, lo calificó de "retrógrado" y consideró que sus labores son muy similares los de la Policía Municipal, aunque sus condiciones salariales y laborales son peores. Los agentes de
movilidad coincidieron en al Plaza de la Villa con la protesta organizada por la plataforma de auxiliares administrativos interinos del Ayuntamiento, que protestaban por a "inminente" pérdida de 173 puestos de trabajo.