Testosterona para prevenir enfermedades prostáticas
viernes 27 de marzo de 2009, 00:00h
Actualizado: 28/03/2009 13:54h
Un estudio realizado por investigadores de la Universidad Complutense de Madrid y de los hospitales “Ramón y Cajal” y “Puerta de Hierro” puede ser de gran utilidad en el tratamiento de procesos isquémicos prostáticos.
La testosterona resulta beneficiosa para el sistema cardiovascular debido a su acción vasodilatadora sobre las arterias que irrigan el corazón, estando su deficiencia circulatoria relacionada con la aparición de enfermedad coronaria (CAD). Procesos cardiovasculares como el CAD y la hipertensión han sido propuestos como factores de riesgo extrínsecos para el desarrollo del crecimiento anómalo glandular, también conocido como hiperplasia benigna de próstata. De hecho, bajos niveles plasmáticos de testosterona promueven una vasoconstricción generalizada de las arterias prostáticas, produciendo una reducción del flujo sanguíneo glandular o isquemia prostática, que está asociada al crecimiento anómalo de la próstata.
El estudio, publicado en la revista Life Sciences el pasado mes de octubre, fue desarrollado gracias a un Proyecto de Investigación de la Fundación Mutua Madrileña, y tenía como objeto investigar los mecanismos involucrados en la dilatación de los vasos sanguíneos, inducida por la testosterona en las arterias prostáticas de resistencia, que son las responsables de la irrigación de la superficie interna glandular. Para ello, se procedió a la disección bajo lupa de anillos vasculares con un diámetro variable entre 230 y 490 micras, y a su posterior montaje en miógrafos microvasculares de alambres que permiten el registro de las variaciones en la tensión muscular de las arterias. Los resultados obtenidos sugieren que la testosterona produce una potente vasodilatación de las arterias prostáticas, a través de un mecanismo que bloquea la entrada de calcio al interior de la célula muscular.
Los hallazgos del presente estudio pueden constituir una herramienta farmacológica de gran utilidad terapéutica para evitar procesos isquémicos glandulares, relacionados con el desarrollo de la hiperplasia benigna de próstata.
El equipo de investigación está integrado por Jorge Navarro-Dorado, Paz Recio, Sara Benedito, Ana Cristina Martínez, Albino García Sacristán, Dolores Prieto y Medardo Hernández del Departamento de Fisiología de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense, así como por Luis M. Orensanz, perteneciente al Departamento de Investigación del Hospital “Ramón y Cajal” de Madrid, y Salvador Bustamante del Servicio de Urología del Hospital Universitario “Puerta de Hierro” de Madrid.
Life Sciences 83 (2008) 569-573
Enlace revista:
http://www.elsevier.com/wps/find/journaldescription.cws_home/525477/description#description
Medardo Hernández.